¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA COLECTIVA?

Compartir y participar son dos de las acciones más comunes en un entorno web 2.0. Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación han propiciado la colaboración entre numerosos usuarios a la hora de crear contenidos. Las redes sociales o las wikis se alzan como nuevos altavoces que permiten la expresión de opiniones, juicios, valoraciones, pensamientos y saberes. ¿Podemos saberlo todo a través de internet?

 

El concepto de inteligencia colectiva fue acuñado por el filósofo Pierre Lévy en su libro “Inteligencia colectiva. Por una antropología del ciberespacio” (1994). El también profesor en el Departamento de Comunicación de la Universidad de Ottawa propone que, aunque es imposible que todos seamos sabios de todo, sí podemos ser expertos en un pequeño área. De esta manera, si juntamos todos esos microsaberes, crearemos una inteligencia colectiva. Se trata, en palabras del autor, de “una inteligencia repartida en todas partes, valorizada constantemente, coordinada y movilizada en tiempo real”. Una especie de cerebro compartido es posible a partir de la suma de multitud de inteligencias individuales.

Para ello, es necesario que esas personas puedan conversar e interactuar, lo que resulta muy sencillo hoy en día gracias a la tecnología. Internet favorece la coordinación entre los microsabios, es decir, el intercambio de ideas y conocimientos, y más aún ahora que podemos disponer de esta tecnología en distintos dispositivos a parte del ordenador.

El conocimiento absoluto no es posible, al menos lo contrario no ha sido demostrado científicamente. Es por esta razón que resulta casi vital la colaboración de todos para “el reconocimiento y el enriquecimiento mutuo de las personas, y no el culto de comunidades fetichizadas o hipóstasiadas”, tal y como afirma Pierre Lévy en su libro.

Nadie duda de las grandes ventajas que ha traído la creación de los motores de búsqueda en relación a la cuestión que se plantea en este artículo. Sin embargo, Lévy siempre ha creído que no contribuyen a una óptima explotación. Como resultado de estos pensamientos, Lévy ha trabajado todos estos años en el IEML (Information Economy Meta Language), una lengua artificial reconocible y tratable por los ordenadores que expresa los matices semánticos y pragmáticos de las lenguas naturales.

¿Es la inteligencia colectiva una utopía? El rumbo que parecen ir tomando las nuevas tecnologías con internet parece indicar lo contrario. ¿Qué esperamos del desarrollo de la inteligencia colectiva?27 inteligencia colectiva 3

Por Jeannina Búa Devesa

El sociólogo y filósofo Pierre Lévy, profesor del departamento de comunicación de la Universidad de Otawa donde centra sus intereses y estudios alrededor del concepto de Inteligencia Colectiva y en el de sociedad del conocimiento. En una entrevista habla sobre el término de inteligencia colectiva y sobre el desarrollo de un lenguaje que nos permite a todos los que formamos parte de la red movernos de una forma más eficaz y ordenada. 

En la entrevista Levy, hace mención a que la inteligencia colectiva ha ido en aumento gracias a la red, sin embargo utiliza el verbo aumentar y no crear puesto que el conocimiento se crea desde antaño, desde que tenemos lenguaje y cultura. Sin embargo, este término parece que alcanza su máximo auge en tiempo actuales debido a que ahora, gracias a las NNTT, existe un continuo flujo de información el cual es mucho más tangible y accesible para toda población (aunque sigue habiendo sectores de la población que tienen bastante restringido el acceso a éstas, bien sea por falta de medios o bien sea por no saber utilizarlo), lo que no quiere decir que el conocimiento o los saberes de la población sean mayores sino que cada uno tiene libertad para elegir como utilizarlo y con qué fin, gestionar mejor una empresa, ayudar a las personas, ofrecer apoyo, vender unos determinados servicios, informar acerca de algo o informarnos, simplemente.

Todo depende de cómo seamos capaz de trabajar con las nuevas tecnologías y el valor que a éstas le demos. Para ello, Levy hace referencia a que es necesario que exista un nuevo modo de mediación para que todos podamos ser partícipes de esta constitución del saber, es decir, que una persona puede crear, convertirse en autor en un determinado lugar ( véase un blog) pero, al mismo tiempo, puede ser crítico de otros.

La red permite que todos intercambiemos nuestros roles, lo que da lugar a un espacio mucho más rico y a una información más completa pero, no hay que olvidar, que eso también precisa de una serie de competencias pues como este sociólogo y filósofo menciona, muy interesante desde mi punto de vista, existe un desorden más que palpable en el momento de realizar alguna búsqueda en la red, destacando que se produjo una regresión con respecto a todo el trabajo realizado durante siglos por parte de los bibliotecarios y documentalistas.

Una de esas competencias esenciales a desarrollar para interactuar en la red es la capacidad analítica y crítica pues paradójicamente, ante tanta información, ocurre muchas veces que llegamos a una situación de desinformación. Y es ahí donde se sitúa el campo de estudio de Levy, en la creación de un lenguaje que permita organizar y hacer uso de toda la información disponible en la red a partir de la formalización de los saberes por ámbitos o disciplinas intentando alcanzar así el aumento de la inteligencia colectiva, “ creando de forma sensata, sopesando la complejidad y la diversidad” en pro del desarrollo humano, de su desarrollo integral gracias a la interconexión de las diferentes disciplinas existentes.

A continuación publicamos la entrevista....

Pierre Lévy: "La inteligencia colectiva, nuestra más grande riqueza"


 

27 inteligencia colectiva 2Pierre Lévy: "La inteligencia colectiva, nuestra más grande riqueza"

El 23 de junio el diario francés Le Monde 1-0@2-651865,36-927305,0.html" style="box-sizing:border-box;background-color:transparent;color:rgb(18, 108, 185);text-decoration-line:none">publicó una interesante entrevista al sociólogo y filósofo tunesino Pierre Lévy en la cual expone ideas concisas sobre el desarrollo e implicaciones de la inteligencia colectiva en la sociedad a través de un medio como internet; además comenta a grandes rasgos sobre su actual proyecto de investigación, el IEML (Information Economy Meta Language, una lengua artificial concebida para ser simultáneamente manipulada por los ordenadores y capaz de expresar los matices semánticos y pragmáticos de las lenguas naturales.


El director de la cátedra de Inteligencia colectiva en la Universidad de Ottawa advierte que los resultados obtenidos comúnmente por motores de búsqueda como Google o Yahoo!, aunque satisfacen a sus usuarios, éstos se encuentran muy lejos de su óptima explotación. Es por ello que su propuesta de una semántica computacional al servicio de la inteligencia colectiva puede aportar un gran servicio a la gestión de la memoria colectiva en el universo virtual.


27 inteligencia colectiva 5Entrevista a Pierre Lévy. “La inteligencia colectiva, nuestra más grande riqueza”


-Le Monde: Desde principios de los años 90 usted creía en el potencial de internet. ¿Después de 20 años más tarde, cómo analiza la evolución de la red de redes?
-Pierre Lévy: La hipótesis que formulaba en aquella época, cuando pocas personas utilizaban internet y cuando la web comenzaba a nacer, era que la interconexión de ordenadores sería un vector de perfecccionamiento y aumento de la inteligencia colectiva. Digo aumento antes que creación porque la inteligencia colectiva es practicada por los seres humanos desde que disponen de lenguaje y cultura. Sólo somos inteligentes colectivamente gracias a los diferentes saberes transmitidos de generación en generación. Sencillamente, internet es mucho más potente que la imprenta, la radio o la televisión, porque permite una comunicación de tipo transversal y una mejor explotación de la memoria colectiva.

-LM: ¿Eso explica la fama de la actual expresión “inteligencia collectiva”?
-PL: En efecto, esa noción está trazando su camino. Tomamos conciencia de ella porque se transforma a un ritmo observable al interior de una misma generación. Antes las técnicas de inteligencia colectiva permanecían estables de una generación a otra. Ahora hay un salto, una aceleración. Es como un fondo que permanecía inmóvil y que hoy llega a ser una forma que reacciona.

-LM: ¿Cómo repercute en los actores sociales?
-PL: Lo que encuentro fascinante es que el uso de internet para desarrollar la inteligencia colectiva no es exclusivo de un grupo social en particular. Para las empresas o la administracione pública el objetivo es crear un mejor valor. Ofrecer un servicio de manera más eficaz al cliente o al ciudadano. Las ONG, las asociaciones y las redes sociales se organizan mejor gracias a esas nuevas herramientas. Cada quien utiliza internet de una forma diferente. Nuestro capital principal consta de lo que nos hace capaces de construir y lo que sabemos. Lo dos están muy ligados. Se tiene el interés de estudiar una de otras afin de actuar de una manera más eficaz. He allí la toma de conciencia más importante: el valor está en el conocimiento.

-LM: ¿Hoy en día todo el mundo puede realmente participar en la constitución del saber colectivo? Para un nuevo modo de producción y acceso al conocimiento es necesario un nuevo modo de mediación.

-PL: Diría que eso se produce en dos niveles. Primero, para el contenido mismo del conocimiento con la creación colectiva en línea con la ayuda de wikis, cuya Wikipedia es la representación más conocida. Pero eso va más lejos todavía con la organización del contenido. Comunidades se agrupan para describir contenido y permitir a otros acceder a éste. Así no solamente todo el mundo se convierte en autor sino también en prescriptor, organizador de la memoria colectiva, documentalista, crítico. En suma todo el mundo se vuelve mediador. Para un nuevo modo de producción y acceso al conocimiento es necesario un nuevo modo de mediación.

-LM: ¿Internet no es hoy una inmensa biblioteca con libros amontonados en desorden?
-PL: En efecto, hacia finales del siglo XVIII y sobre todo en el siglo XIX, aparecieron con la ficha de descripción de libros (título, autor, contenido, signatura…) lo que hoy se denomina metadatos. Éstos permiten navegar en el contenido. Hoy, lo que está en juego en internet es la cuestión de los metadatos. Pocas personas han tomado la medida del reto que eso representa.
Actualmente los motores de búsqueda utlizan el texto como su propio metadato trabajando plenamente sobre el texto. Es una inmensa regresión con respecto a todo el trabajo realizado desde hace dos o tres siglos por los bibliotecarios y documentalistas. Un retorno a la prehistoria. La razón consiste en la importancia del fenómeno. Muy a menudo las bibliotecas estaban constituidas en una sola lengua y con una colección de obras progresivamente acumuladas. Internet aporta una cantidad inmensa, muy heterogénea, multilingüe. Existen hoy en día cientos de miles de millones de organizaciones diferentes e incompatibles en datos. De ahí la complejidad extrema del problema. Sin embargo para aumentar la inteligencia humana gracias a internet debemos reducirlos.

-LM: ¿Es el objeto de su actual trabajo?
-PL: Exactamente. Primero es necesario tomar conciencia de la actual opacidad de internet. Los mejores motores de búsqueda sólo toman entre el 10% y 20 % de su contenido. Gracias a la masa de datos disponibles casi siempre se encuentra lo que se busca y uno está satisfecho. Pero se permanece muy lejos de una óptima explotación. Me preguntaba que hacía falta crear un lenguaje de descripción, un metalenguaje, que pueda traducir las lenguas naturales y la clasificación de conceptos (ontología en informática), pero que sea igualmente “calculable”. En efecto, los lenguajes naturales están hechos para ser manipulados por los cerebros humanos y no por computadoras. Mi lenguaje, IEML (Information Economy Meta Language), es reconocible y tratable por una máquina porque es mucho más próximo al “lenguaje matemático” utilizado por los ordenadores.

-LM: Usted trabaja desde hace más de 15 años en ese lenguaje…
-PL: Sucede que es muy complicado de inventar. De tanto que no existen ejemplos a seguir. Aparte de los fracasos como el de la Caractérisque universelle de Leibnitz, que desde luego no tenía ordenador…, o del esperanto, que tenía la misma estructura que una lengua natural y suponía que todo el mundo lo aprendiera.
En el caso del IEML, el usuario final no tiene que aprenderlo. Él continuará trabajando en su lenguaje natural. El IEML intervendrá a un nivel subyacente. Sólo los ingenieros del conocimiento, los arquitectos de la información, es decir los profesionales, lo utilizarán. En efecto, es una lengua que no tiene semejanza en absoluto con la lengua natural. Sin embargo, el IEML tiene las características de una lengua natural, comprende los matices semánticos, pero refiriéndose a un ordenador.

-LM: ¿Dónde y cómo imagina la utilización del IEML en la Web?
-PL: Disponemos de un pequeño diccionario de 2000 términos. Lo desarrollamos adaptándolo en dominios particulares. Trabajo, por ejemplo, con un colega de HEC Montreal a fin de traducir el tesaurus de la American Economic Association. Se trata de crear todas las palabras necesarias a los economistas para indexar sus artículos. Nuestro motor de búsqueda será de esa manera mucho más eficaz a la hora de navegar en la inmensa literatura económica. El lenguaje va a desarrollarse en función de quienes decidan utilizarlo. Cada uno va a producir metadatos según su propia cultura. No se trata pues en absoluto de una empresa de estandarización. Simplemente evitar que en las diferencias no queden barreras infranqueables. Cada disciplina deberá hacer un esfuerzo de formalización de su saber pero, a plazos, se comprenderá la lengua del otro y se hará comprender la suya, sin estudiar la lengua extranjera…

-LM: ¿Con ello que se descubrirá?
-PL: Se harán aparecer las dimensiones geométricas del saber. En los viejos mapas geográficos de la Edad Media no había espacios en blanco. Desde que se utilizaron las coordenadas geográficas, los espacios en blanco aparecieron. IEML va a crear un sistema de coordenadas del espacio semántico permitiendo localizar lo desconocido, calcular las distancias entre significaciones. Eso no fabricará nuevas ideas pero indicará relaciones inadvertidas, virtualidades. La inteligencia colectiva coordinará el espacio semántico como coordina el espacio terrestre. En el espacio semántico del IEML no hay puntos de vista privilegiados. Las ideologías se vuelven simples perspectivas particulares. Con los actuales motores de búsqueda los resultados están ordenados según el algoritmo de Google o Yahoo. No se pueden tocar. Con mi proyecto se podrá elegir el orden de las respuestas. De ahí que éste sea un instrumento intelectual poderoso.

-LM: ¿Cuándo esa nueva herramienta estará disponible para los simples internautas?
-PL: Es un programa de investigación científica. Nos hacen falta todavía de dos a tres años para obtener su funcionamiento, es decir un software con un motor de búsqueda integrado que permita hacer la indexación automática y un motor de búsqueda semántico mucho más evolucionado que los motores existentes. En el mundo hay una cuarentena de personas que trabajan en el proyecto IEML, entre los que podemos contar a investigadores del laboratorio Paragraphe de Paris-VIII. Sólo el diccionario está disponible en línea desde hace un año. Es un largo trabajo, pero en 2010 los internautas deberán poder descargar un software en el sitio del IEML y utilizarlo.

-LM: ¿Qué efectos puede tener tal herramienta en la sociedad y la política?
-PL: Pienso que va a volverse más inteligente. Como se va más lejos en coche que a pie, gracias a la explotación de la inteligencia colectiva los horizontes de pensamiento se ampliarán. Pienso que se podrán hacer las cosas de manera un poco más sensata, sopensando la diversidad y la complejidad.
Mi perspectiva política es la del desarrollo humano. Es necesario conectar la sociedad del conocimiento con el desarrollo humano. Lo anterior a fin de que la socidedad del conocimiento se oriente hacia un desarrollo integral que comprenda todos los aspectos de la sociedad. La economía, la educación, la salud, la seguridad, la transmisión de patrimonios, la investigación o la innovación son interdependientes. En el fondo la inteligencia colectiva es la fuente del desarrollo humano.


Del original en francés: L’intelligence collective, notre plus grande richesse, trad. de Christian Hernández, Le Monde, 24 de junio de 2007.