La creatividad: Estructuras mentales, activadores, procesos y tendencias

 

La creatividad es una rama de la psicología y ha sido en gran medida el motor de la historia. La creatividad es un bien social, afirma De la Torre (2000), un bien en sí mismo. Proporciona uno de los modelos de vida más apasionantes del ser humano, fundamental para el desarrollo de las sociedades modernas. De allí que el cultivo de las actitudes y procesos de vida creativos resulten apremiantes.

El estudio de personalidades creativas ha arrojado mucha información respecto a los caminos que debe transitar la humanidad, sin temor a equivocarse, porque no andar en ese rumbo es estar ya equivocados. En diversos estudios acerca de la materia se plantea que el pensamiento lógico debe complementarse con el pensamiento creativo o lateral que propusiera De Bono (1998).

 

Uno de los investigadores más acuciosos del fenómeno de la creatividad, Mihaly Csikszentmihalyi (1996), señala lo siguiente:

“Cada uno de nosotros ha nacido con dos series contradictorias de instrucciones: una tendencia conservadora, hecha de instintos de auto conservación, auto engrandecimiento y ahorro de energía, y una tendencia expansiva hecha de instintos de exploración, de disfrute de la novedad y el riesgo (la curiosidad que conduce a la creatividad pertenece a esta última). Tenemos necesidad de ambos programas. Pero, mientras que la primera tendencia requiere poco estímulo o apoyo exterior para motivar la conducta, la segunda puede languidecer si no se cultiva” (Csikszetmihalyi, 1996: 26)

Esas dos tendencias deben ser cultivadas simultáneamente. Exploración y conservación son aspectos de una misma realidad humana, pero con frecuencia, el paradigma cartesiano nos ha llevado a centrarnos en la segunda característica, en detrimento de la primera. La innovación es una forma de integrar las capacidades expansivas y disponernos a la auto conservación. En la innovación se avanza en la creatividad, y también en la creación de nuevos productos para satisfacer necesidades. Pero la fuente de donde mana la innovación es, indiscutiblemente, la creatividad.

creatividad 2

Conceptualización

La creatividad es un proceso humano, no necesariamente lineal, mediante el cual se tiene como resultado un producto novedoso y de utilidad para el individuo, grupo o colectivo.  (Paz, 1998: 11)

Es de hacer notar en este concepto la idea de proceso y producto, pero también la forma cómo se llega a obtener ese producto. Incluye además la utilidad que puede tener el producto creado, y eso viene determinado por el beneficio que tal acción trae. Los caminos de la creatividad con frecuencia no van en línea recta, sino que hay una serie de atajos y senderos que otros no han seguido, porque como decía Einstein: quienes siguen los caminos que otros han trazado, sólo llegarán a donde otros ya han llegado.

El concepto de creatividad está asociado al de creación, aunque la real academia describe “crear” cómo: el arte de sacar o hacer algo de la nada (Diccionario, 1999: 308); es evidente que esto nos remitiría a una parálisis existencial de grandes proporciones y negaría los grandes avances que ha tenido el hombre desde sus orígenes.  La descripción del concepto como: el arte de sacar algo de la nada, ubicaría a la creatividad en el ámbito de la religión o de la magia, de lo metafísico, lo especulativo.

Sería más interesante y pertinente vincular la creatividad a la “innovación útil” (Marín, 1998), ya que el mismo concepto permitiría vincular el acto creativo con la aparición de algo nuevo, y además de beneficio para la sociedad, grupo o individuos.

Debe partirse del postulado del hombre como ser eminentemente creativo: en esencia, en pensamiento, en imaginación; capaz de utilizar el conjunto de capacidades intelectuales (Inteligencia) que tiene el cerebro para: inventar, razonar, imaginar, intuir, discurrir, reflexionar y concretar; en un proceso de indagación y búsqueda de nuevos conocimientos (innovación), bajo la llama de la creatividad (arte de crear) partiendo siempre de algo, con la finalidad de generar nuevos productos, ya sean estos tangibles o intangibles.

Implica abrirse a la posibilidad de dejar de lado, o reorientar, los modelos preconcebidos de la realidad, el conjunto de principios filosóficos que constituyen la base de las teorías que manejamos, con el fin de representar la misma realidad de otra manera, con el zoom de la creatividad, para mirar y poder ver lo que otros no han visto de una misma realidad, para hacerla: divergente-convergente, no convencional, diferente, emancipadora, irreverente, artística, emocional, expansiva, rizomática.

Estructuras mentales y pensamiento paralelo

Si nos abocamos a redescubrir las estructuras que nos hacen ver la realidad de una manera y no de otra, entendiendo que una de las funciones más importantes del cerebro, motor de la creatividad, es construir estructuras conceptuales (Bullaude; Gómez,1995) y construir modelos de la realidad en la medida que va aprendiendo (relacionando los conceptos y almacenándolos en su memoria); descubriremos que, con el pasar de los años, quien antes fue niño, ha pasado por una serie de cambios que le han permitido almacenar infinidad de estructuras, desde las más sencillas, hasta las más complejas.

Esa es una de las razones del por qué a veces resulta difícil entender que son infinitas las posibilidades de crear y recrear cualquier realidad por adversa que sea. De esta manera estaremos concibiendo la creatividad como paradigma emergente de la civilización. Los paradigmas llevan a hacer pensar que la realidad es sólo lo que está dentro de ellos, descartando lo demás por inexistente o simplemente porque no interesa y por eso se ataca. Este es el origen de muchos mitos y muchas creencias. Respondemos a ellos de forma automática, concediéndoles una energía que no les es propia, ante la paradoja de haberlos construido, haberles dado vida, y luego, haciéndonos esclavos de tales paradigmas (Bullaude, cfr .1995)

Además de las estructuras mentales, es interesante redescubrir los preceptos de la educación y la enseñanza, que con frecuencia han girado en torno a la secuencia lógica, como el único proceso adecuado para obtener información (De Bono, 1998).

Debe quitársele el misterio a la creatividad, con el fin de hacerla accesible a todos y para todos; superar lo espontáneo y lo innato, sin dejar de considerar esto último, dado que el germen de la creatividad está en cada ser humano. De allí que la noción de pensamiento lateral, viene a conferirle mayor eficacia al pensamiento lógico. No se trata de una competencia entre estas dos formas de pensamiento, sino de una complementariedad que las hace interdependientes e interactuantes. Los juicios y los valores son las características fundamentales del pensamiento lógico, cuestiones estas prescindidas en el pensamiento lateral. De allí que las ideas equivocadas lleguen a ser en algún momento materia prima para esta forma de pensamiento.

La información, como estímulo para las nuevas ideas, unido a la superación de los conceptos previamente aceptados, son las dos funciones básicas del pensamiento lateral (De Bono, 1998). Esto permite reestructurar los modelos, proceso necesario para darle un uso más eficaz a la información disponible, llegando así a una visión más perspicaz y aguda de la situación planteada. De allí que el pensamiento lateral sea creativo, en sí mismo, mientras el pensamiento lógico, se encarga de la selección. La combinación de estas dos características del pensamiento conlleva a una mayor efectividad de las estrategias del mismo.

Tendencias en el estudio de la creatividad

 

Esa característica creativa del pensamiento permite analizar variadas corrientes o tendencias en torno a la creatividad. Hay tres generaciones del estudio de la misma, analizadas desde el enfoque psicológico de Aldana (1996). Desde ese punto de vista, se plantean tres momentos importantes en la concepción de la creatividad.

En una primera etapa o generación se concibe la creatividad como útil en las mediciones del coeficiente intelectual, con aportes importantes en cuanto a poner el énfasis en el Pensamiento Creativo (década de los 50). Entre sus representantes se pueden mencionar a Guilford, Torrance y otros. ¿Cómo propiciar las diversas habilidades del pensamiento creativo? Esta generación tiene gran vigencia. Implica que la humanidad seguirá reflexionando sobre sí misma y estará abierta a nuevas posibilidades.

En la segunda generación aparece el enfoque de Solución Creativa de Problemas (años: 1970­1990). Hace énfasis en lo pragmático. Sus representantes son: De Bono, Prince, Gorvacho, otros. Implica un cambio de mirada sobre los problemas: no son tragedias sino oportunidades. Es retar la imaginación. Se enriquece este enfoque con las denominadas -estrategias del hemisferio derecho-, tales como la intuición, las analogías, las metáforas, los sueños, la visualización; para encontrar soluciones verdaderas y originales.

La tercera generación centra su atención en el Vivir Creativo. El supuesto básico: reconocer que muchos bloqueos a la creatividad no son de carácter racional, a nivel de pensamiento, sino que tienen que ver con ingredientes emocionales, afectivos...muchos de los bloqueos se originan en una autoestima fragmentada, confusa...no tener clara nuestra visión del mundo. Su mejor representante: Pearson. Esta generación es considerada la más cercana al cambio paradigmático. Implica no sólo resolver problemas de forma creativa o tener los valores del coeficiente de inteligencia, sino in más allá, concibiendo la vida desde el ser creativo. Aldana nos dice:

“Se busca una creatividad más integral, de la persona que es creativa, en las relaciones consigo mismo, con los demás, en su trabajo. No niega esta generación el aporte ni la necesidad de seguir explorando las dos anteriores”. (Aldana, 1996: s/p)

Aldana (1996) además revisa las características del pensamiento creativo y el pensamiento no creativo, y detecta los siguientes aspectos:

Estas características del pensamiento creativo y no creativo, inducen a pensar que hay diversas formas de activar el pensamiento y buscar soluciones a las situaciones que se plantean, ya sea en el hacer cotidiano o en otros quehaceres: profesional, laboral, ideológico, organizacional o comunitario. De allí la presentación de activadores o desencadenantes de la creatividad, a partir de los cuales el ser humano puede participar de un ejercicio permanente para generar ideas, y también para ponerlas en práctica u operacionarlas.

Pensamiento no creativo

Pensamiento creativo

Rigidez

Flexibilidad

Trivialidad

Imaginación

Elaboración

Improvisación

Opacidad

Transparencia

Pobreza relacional

Actividad combinatoria

Pobreza ideacional

Fluidez

La creatividad, o la idea genial, puede en ocasiones llegar por azar, pero fundamentalmente es un problema de búsqueda y actitud, de preparación y oportunidad, de ensayo y error...y de equivocarse temprano, sin temor, como si la equivocación fuese un detonador para el avanzar.

El análisis de lo que pareciera antítesis entre el pensamiento creativo y el no creativo descrito en el cuadro anterior, nos debe llevar a revisar el sentido de la fase de elaboración como elemento fundamental de la creatividad. Vale mencionar aquí a Tomas A. Edison: la creatividad es 99% transpiración y 1% inspiración. Llegamos a tener grandes logros, sólo en aquello que nos esmeramos, lo demás es cuestión de suerte o casualidad. Y más importante que la casualidad es la causalidad, ya que esta es una actitud que tiene que ver con la generación voluntaria de nuevas ideas para transformarlas en aliadas de nuestro diario quehacer.

Indicadores de creatividad

Antes de abordar el tema de los activadores de la creatividad es importante destacar cuáles son aquellas características que nos permiten decir o descubrir que en algún producto o idea...hay creatividad. ¿Cuáles son esos indicadores? A continuación se describen algunos de ellos, presentados por Ricardo Marín y Saturnino de la Torre (1991).

Los autores describen una serie de factores como indicadores de la creatividad que sirven para obtener información sobre el estilo y el potencial creativo de las personas. Estos indicadores básicos suponen una valoración y comprensión del propio proceso creador. Resumen los indicadores de la siguiente manera:

  • Originalidad: Hace referencia a lo nuevo, único, irrepetible y auténtico.
  • Flexibilidad: se opone a la rigidez, a la inmovilidad, a la incapacidad de modificar comportamientos y generar nuevas respuestas frente al cambio y a situaciones novedosas.
  • Productividad o fluidez: Se refiere a la cantidad de respuestas y soluciones dadas por el sujeto ante una situación. Para evaluar este rasgo, los tests verbales contabilizan el número de respuestas, y los tests gráficos, el número de imágenes que la persona ha construido.
  • Elaboración: Tiene relación con el proceso y organización de la información, valorándose positivamente la capacidad de las personas para expresarse con la mayor precisión posible.
  • Análisis: Es la capacidad para descomponer mentalmente una realidad en sus partes. El análisis suele centrarse en la facultad para distinguir y diferenciar unos conceptos de otros.
  • Síntesis: Relacionado con la capacidad de elaborar esquemas, organizar la información y extraer los rasgos más valiosos.
  • Apertura mental: Hace referencia a la posibilidad que tiene la persona para afrontar retos y obstáculos y resolverlos, buscando la mayor cantidad de alternativas posibles.
  • Comunicación: Es la capacidad de transmitir y compartir mensajes, productos y descubrimientos con otras personas.
  • Sensibilidad para los problemas: Empatía para percibir y descubrir situaciones difíciles y problemáticas. Cada persona trata de encontrar la mejor solución posible.
  • Redefinición: Capacidad de encontrar usos, funciones, aplicaciones y definiciones diferentes a las habituales. Atribuir funciones y fines que no eran inicialmente los previstos o los que contribuyeron a elaborar el objeto.
  • Nivel de Inventiva: Habilidad para percibir la realidad y transformarla parcial o totalmente.

A estos indicadores pudieran agregarse los siguientes:

  • Expresión: La capacidad de sacar de adentro, con fuerza (ex - presión) Es un rasgo fundamental para indicar la creatividad. A mayor capacidad de expresión, mayor posibilidad del individuo para liberarse de ataduras y romper esquemas y estereotipos inhibidores de la creatividad. (Paz, 2004)
  • Sentido del Humor: La ocurrencia, el chiste, la risa, la alegría; son factores fundamentales para activar y mantener la creatividad. Difícilmente vemos seres creativos cargados de aburrimiento, apesadumbrados. La luz de la creatividad acaba con muchas sombras. (Paz, 2004)
  • El Factor Sorpresa: La persona creativa con frecuencia nos sorprende con algo fuera de lógica o inventado del acto mismo de los acontecimientos. Muchos cómicos y humoristas como Chaplin, son fieles representantes de este indicador de creatividad. Quien nos sorprende... ¡Nos despierta de lo cotidiano! (Paz, 2004)

Conscientes de estos indicadores, podemos entonces acercarnos un poco más a las formas mediante las cuales el ser humano se puede activar y puede desencadenar su poder e imaginación en la búsqueda de esas salidas creativas nombradas en párrafos anteriores.

Todos estamos dotados de potencialidades para el cambio, el progreso y la auto renovación personal y profesional, pero el sistema de socialización las marginan, las censuran, las inhiben y las fosilizan; otras veces las reprimen hasta dejar limitado su uso a la creación individual de tipo plástico, literario o musical, como expresiones inofensivas para la estabilidad y mantenimiento involutivo del sistema. (Prado, 1998). La socialización está vinculada también a las estructuras mentales nombradas anteriormente; de allí que pueda hablarse de sociedades más o menos creativas, en función de los valores y creencias predominantes en las mismas.

Prado (1996) plantea en su manual de activación creativa que el grito: “La imaginación al poder” en mayo del 69, sólo fue un saludo a la bandera, ya que aquél fue un grito acusador de la inaplazable urgencia de cultivo y estimulación de la creatividad en una humanidad en crisis en todas sus esferas, sujeta al cambio tecnológico y social más profundo, amplio y rápido que se haya dado en la historia y cuyas consecuencias definitivas aún no se han producido ni sentido en toda su extensión, pues seguirán afectando por mucho tiempo a todas las áreas de la vida.

Los activadores creativos son como breves catalizadores que se han comprobado como más eficaces para despertar, dinamizar y actualizar ese potencial y tesoro desconocido que es la imaginación creadora. Son como muletas para auxiliar en la recuperación del hemisferio derecho, en el que yace olvidado, la mar de tiempo, el pensamiento divergente, alternativo, intuitivo, globalizador, innovador e imaginativo (Prado, 1996).

Debemos seguir el sendero de montaña, el camino vecinal, la carretera y la autopista de la creatividad, y en cualquiera de los ámbitos de expresión, convirtiendo en arte vivo e innovador muchas de las actividades que “toquemos” como personas (Prado, 1996). Pero esta meta ideal sólo se logra tras mucho ensayo, mucha práctica y análisis después de un tiempo prudente; los activadores sólo pretenden servir de ayuda facilitadora, de desperezamiento de la creatividad.

Con frecuencia los seres humanos rechazamos que nos digan lo que tenemos que hacer, lo prefabricado, aunque los estilos de vida de la sociedad moderna nos lleven muchas veces a la estandarización de las actividades, a la rutina, a la repetición de ideas. No deseamos apuntadores. La creatividad es una puerta abierta al aprendizaje de la propia iniciativa y de la libre expresión.

Hay directrices que la investigación y la experiencia han demostrado en cuanto a la eficacia  de los activadores para asegurar la recuperación y el despliegue de la creatividad anquilosada, reprimida y paralizada por la polio de un sistema sociocultural y educativo opuesto a la innovación-    renovación, a la búsqueda de nuevas ideas, respuestas y procedimientos, a la iniciativa de nuevas empresas y proyectos de toda índole, al derecho de soñar con la utopía y esforzarse para hacerla realidad, paso a paso, día a día.

Continuando con Prado (1996), aunque inicialmente cuesta romper el hielo que congela, inmoviliza y amordaza nuestra libre iniciativa, nuestra expresión y creatividad total, en cualquier caso es importante ser original, lo más alegre, desenfadado y desinhibido que se pueda. Deben hacerse cosas de modo nuevo y distinto; expresarlas de otra forma; no repetirse con las mismas palabras; decirlo con dibujos, con música, con frases comentadas y slogan; inventar nuevos materiales para expresarlo o construirlo. Crear algo, proponer estilos diferentes a partir de variaciones del objeto de estudio.

Es esencial para fomentar la creatividad, el empleo simultáneo de distintos lenguajes o formas de expresión para comunicar una misma y única idea: empleando el lenguaje verbal-usual o literario-analógico (fundamentado en símiles y analogías), el plástico-visual (uso del diseño, de esquemas gráficos, etc.), el sonoro-musical, el mímico-corporal (decirlo con gestos y movimientos), el inventivo-narrativo (imaginando sucesos e historietas), el constructivo (expresándolo con elaboraciones y trabajos tecnológicos o manuales).

Por último, respecto a las formas de activar la creatividad, debe decirse que ésta no se ejercita ni se estimula simplemente leyendo u oyendo pasivamente, pues su esencia es la acción innovadora, inventiva o ensoñadora, más que reproductiva. Ser creativo, según From:

“...significa considerar el proceso total de vida como un proceso de nacimiento, y no tomar cualquier estado de vida como un estado final. La mayoría de la gente muere antes de nacer plenamente. La creatividad significa nacer desde antes de que se muera”. (Fromm, 1980, s/p)

La dinámica de la vida es nacimiento y muerte permanentes; la dinámica de la creatividad implica también crear y superar el pasado, con lo cual de alguna manera enterramos las ideas obsoletas y damos vida a un nuevo ser.

Creatividad desestimulada

Así como podemos cultivar y activar la creatividad, también hay formas de matarla e inhibirla. Esto es factible de apreciar, no solo en el ámbito personal o en cuanto a la crianza de los niños u otras actitudes que asumimos, sino también en las organizaciones. Sin darnos cuenta, utilizamos muchas veces clichés que desestimulan la actitud creativa: ¡no inventes! ...le decimos al niño con frecuencia, cuando está haciendo algo que consideramos indebido. La pregunta: ¿cómo matar la creatividad? nos lleva a reflexionar acerca de estas conductas o mandatos que con frecuencia también se filtran en los ambientes de trabajo.

La especialista en conducta empresarial y organizacional, Teresa Amabile, describe estos aspectos de la manera siguiente: En la actual economía del conocimiento, la creatividad es más importante que nunca. Pero muchas empresas u organizaciones, inconscientemente, utilizan prácticas de gestión que la matan. ¿Cómo la matan?:

Aplastando la motivación intrínseca de sus empleados, es decir, el fuerte deseo interno de hacer algo basado en intereses y pasiones. Los directores no matan la creatividad a propósito, pero en su búsqueda de la productividad, eficiencia y control -todos ellos imperativos empresariales válidos- acaban por minar la creatividad. No tiene que ser así. Los imperativos empresariales pueden coexistir cómodamente con la creatividad, pero en primer lugar, los directores deben modificar sus esquemas de pensamiento. Deben comprender que la creatividad tiene tres partes: pericia, capacidad para pensar flexible e imaginativamente y motivación. Los directores pueden influir en las dos primeras, pero hacerlo resulta costoso y lento (Amabile, 2000). Resultaría bastante más eficaz aumentar la motivación intrínseca de los empleados. Para tal fin se tienen cinco palancas:

1.    Cantidad de retos que plantean (no abrumarlos)

2.    El grado de libertad que otorguen en el proceso

3.    La manera en que designan grupos de trabajo

4.    El nivel de estímulo que aportan

5.    Naturaleza del apoyo de la organización

Los directores pueden marcar la diferencia cuando se trata de la creatividad de los empleados. El resultado puede ser empresas verdaderamente innovadoras en las que la creatividad no solamente sobrevive, sino que se acrecienta. (Amabile, 2000).

Cuando se mata la creatividad, la organización pierde una valiosa arma competitiva: las ideas nuevas. También puede perder la energía y el compromiso de su gente.

Aunque estemos convencidos de que la organización a la que pertenecemos fomenta la creatividad, debemos echar un vistazo en busca de los asesinos de ésta. Algunos de esos enemigos pueden estar floreciendo en un rincón oscuro, o incluso a la luz del día. Pero arrancar de raíz los comportamientos que matan la creatividad no es suficiente, hay que hacer un esfuerzo consciente por estimularla. El resultado puede ser una organización verdaderamente innovadora en la que la creatividad no solamente sobrevive sino que florece. (Amabile, cfr. 2000)

¿Cómo seguimos Matando la Creatividad? A partir de la propuesta de Amabile, se pueden develar otras formas de matar a creatividad que emergen después de haber analizado maneras de activarla. Podríamos decir por antítesis, que se mata la creatividad a través de conductas y aspectos tales como:

* Pensamientos negativos
* Incoherencia
* Rigidez
* Angustia
* Violencia
* Estrés
* No asumir riesgos
* Miedo
* Experiencias dolorosas
* Ignorancia
* Inseguridad
* Debilidad
* Poder
* Desconfianza en uno mismo y en los demás
* Pesimismo
* Individualismo
* Presión o premura
* Conformismo
* Necesidad de adaptación
* Prepotencia
* Flojera
* Rutina
* Resistencia al Cambio
* Tabúes y creencias
* Auto Imagen fragmentada
* Nivel de influencia
* Patrones culturales y familiares

Pasos del proceso creativo

Otra forma de abordar el proceso creativo es mediante los pasos a seguir, o aquellos que con frecuencia se pueden detectar en los creadores para llegar a la culminación de su creación. Así tenemos:

1     Identificación del problema. John Dewey afirmaba que un problema bien definido, ya está 50% resuelto, y Einstein decía que la mera formulación de un problema era con frecuencia mucho más esencial que su solución; levantar nuevas dudas, nuevas posibilidades, mirar viejos problemas bajo ángulos diferentes requiere una imaginación creadora y es lo que marca los avances reales de la ciencia (Duailibi, Simonsen, 1992).

2    Preparación. Implica la acumulación de información, pertinente o no. La información es la medida de la libertad de elección que se tiene cuando se selecciona un mensaje. El cerebro comienza a asociar datos aparentemente distintos. Ante la saturación de información la mente tiende a desconectarse, dando paso a la siguiente etapa.

3    Incubación. Según algunos psicólogos, el proceso de incubación se desarrolla más en el plano del inconsciente. En personas como Einstein, la incubación se desarrollaba en esos momentos antes de dormirse o justo antes de despertarse totalmente. Gandhi tenía un proceso de incubación que se le activaba con actividades manuales, como el tejer.

4    Calentamiento. Implica regresar al problema de una manera consciente. Aquí podemos decir que estamos en el umbral de la creatividad y se siente que la solución ya está a la vuelta de la esquina.

5    Iluminación. Es para muchos el eureka. Aquí aflora la idea. Es el momento en el que algunos dejan de lado la angustiante tarea de crear soluciones a problemas o simplemente plasmar una obra de arte. Aquí se da una comprensión súbita entre medios y fines. La iluminación con frecuencia es el resultado de períodos bastante laboriosos de preparación, en muchas ocasiones, también de calentamiento. (Duailibi; Smonsen, 1992)

Existen también técnicas o activadores que permiten desencadenar la creatividad en los individuos. Entre ellas tenemos al Torbellino de Ideas (brainstorming), la Analogía Inusual, la Solución Creativa de Problemas, el Juego Lingüístico, la Búsqueda Interrogatorio, el Relax Imaginativo, la Biónica, el Análisis de los Sueños, y otros tantos mecanismos que el hombre ha ideado para hacer de su proceso de vida un camino al desarrollo de la imaginación y la inteligencia, asumiendo la potencial e innata capacidad de crear como un escalón hacia el desarrollo pleno de sus capacidades.

El tema que nos involucra en este evento, centrado en las nuevas tecnologías aplicadas a los servicios de información, con énfasis en la creatividad e innovación, puede referirnos a nuevas formas de concebir esa búsqueda de salidas creativas a los problemas.

Como ejemplo de la utilidad de los activadores creativos, se puede mencionar el desarrollado por el autor en un momento de parálisis en la generación de nuevas ideas y búsqueda de información para un trabajo de tesis de grado. Consistió en indagar en un diccionario (que pudiera tomarse como instrumento de información y conocimiento, rígido y estructurado) cada letra del abecedario con la pregunta: ¿Qué tiene que ver con el problema a solucionar, las palabras que empiecen por las letras: a, luego la letra b, c, d, e, f,? y así sucesivamente, hasta desencadenar un proceso de generación de ideas, fluido, en torrente y dinámico, que condujo a la fase de iluminación nombrada en párrafos anteriores lo cual permitió avanzar significativamente en un trayecto difícil del camino.

La creatividad como herramienta de futuro

Todo puede ser recreado o reinventado. Todo conocimiento puede ser superado por otro nuevo.

Toda idea o producto pueden ser mejorados si decidimos pasarlos por el zoom de la creatividad. Pero es necesario pagar el precio que supone dar paso a esta. Según Csikszentmihalyi (1996: 23):

“Cambiar tradiciones supone un esfuerzo...antes de que un inventor pueda mejorar el diseño de un avión tiene que aprender física, aerodinámica y saber que los pájaros no se caen del cielo...Los centros de creatividad tienden a estar en la intersección de culturas diferentes, donde creencias, estilos de vida y conocimientos se mezclan y permiten a los individuos ver nuevas combinaciones de ideas con mayor facilidad.

En culturas uniformes y rígidas, el hecho de conseguir nuevos modos de pensar supone una mayor inversión de atención. En otras palabras, la creatividad es más probable en lugares donde la percepción de las ideas nuevas requiere menos esfuerzo” (Csikszentmihalyi, 1996: 23).

Pero podríamos hacernos la pregunta que formula Csikszentmihalyi (1996): ¿Para qué sirve estudiar la creatividad o conocer acerca de ella? Las razones fundamentales se pueden resumir en dos: la cultura se ve enriquecida por los resultados de la creatividad, y esto lleva a que los individuos tengan una mejor calidad de vida; y por otro lado, el hecho de hacer nuestra propia vida más productiva e interesante. Implica revolucionar lo cotidiano para hacerlo también extraordinario, irrepetible.

Los sucesos creativos que tienen más trascendencia son aquellos en los que se crean esquemas simbólicos nuevos, cosa que es bastante complicada. Por eso la creatividad puede ser llamada la ciencia de la supervivencia. Si observamos el planeta, nos damos cuenta que vamos camino a la destrucción del hábitat de las diferentes especies. Nos hemos acostumbrado a estar en guerra con la naturaleza y hemos perdido la perspectiva (como colectivo) de estar en sintonía con la creación, o sea, no vemos la creatividad desde nuestra vocación de creadores, sino como usuarios de un cosmos que podemos depredar y pensamos, que luego, como por arte de magia, el mismo se reacondicionará hasta volver a sus naturales orígenes.

Los sistemas sociales influyen en los ámbitos del conocimiento, y nuestras sociedades deben prepararse para la búsqueda de salidas novedosas, útiles, flexibles, integrales, a tantos problemas sociales que nos agobian. Los cambios de paradigma no vienen dados simplemente por el agotamiento del viejo modelo, sino, y sobre todo, por la irrupción de propuestas y acciones que demuestren la necesidad de dar el salto epistemológico que permita el germinar de las transformaciones necesarias, que luego, inexorablemente, se irán convirtiendo en las nuevas estructuras mentales que regirán los destinos de las sociedades humanas. En estos casos, tales estructuras, que parecieran en algunos casos nuestras enemigas, pueden convertirse en grandes aliadas (Ballaude ; Gómez, 1995: 34)

Muchos de los obstáculos para crear se deben a que nuestro sistema nervioso solo puede manejar en la conciencia una cantidad limitada de información al mismo tiempo, de manera que no podemos atender más de unas pocas cosas a la vez (Csikzentmihalyi, 1996) ”...la mente sobrevive ingiriendo información” (Miller, cfr. Csikzentmihalyi, 1996: 32). La entropía de la soledad ayuda a bajar ese estado de angustia que embarga a muchos, mediante técnicas de meditación, oración, poesía, y otros aspectos que logran salvar al imaginario que todos llevamos dentro.

La función de las universidades como facilitadoras de conocimientos especializados se va desdibujando en si misma hasta llegar, consciente o inconscientemente, a cambiar sus objetivos, con la función de engrandecerse y mantenerse a si misma. Este mimetismo es importante aprender a evitarlo, para impedir que la cultura se estanque (Csikszentmihalyi, 1993: 109-114).

Las universidades deben asumir el reto, no solamente de introducir la creatividad en el diseño curricular de los estudios de pre y postgrado, sino que la misma debería estar inserta en dicha estructura como un todo que potencie las habilidades del pensamiento, incrementando la imaginación y creando nuevos productos, entre los cuales es de vital importancia la transformación de las nuevas tecnologías y los servicios de información, ya que esta es la base de los nuevos conocimientos y los nuevos descubrimientos.

Tenemos así, con la aplicación de la creatividad, la posibilidad de darle cabal uso al potencial cerebral triádico que proponen de Gregori y Volpato (2002:36-37), desarrollando el paradigma de los tres lados del cerebro: 1. izquierdo-lógico, 2. derecho-intuitivo, 3. central-operativo.

Esos tres hemisferios nombrados entran en una relación triunitaria que permite entender mejor el comportamiento del ser humano y la relación que tiene el cerebro derecho con los procesos creativos. Pareciera paradójico, pero un cerebro sin mucha educación formal desarrollará más las funciones fisiológicas-operacionales porque son más instintivas. Sólo con el proceso lógico balanceado con el emocional y el práctico, podría decirse que el hombre es un animal racional ­ humano. Las nuevas tecnologías no deben obviar estos conocimientos emergentes para no continuar formando personas mutiladas en su ser expresivo-creativo que estamos llamados a cultivar y rescatar.

En otro orden de ideas, caminando al encuentro de la palabra creativa, y acercándonos a la integralidad de los elementos cotidianos en los cuales gira el arte de la escritura y de la información, podríamos parafrasear: mil palabras, un libro, un párrafo. Una carta, un poema, un dibujo, una figura, una imagen... Información nueva... ¡Un invento! ... Una realidad transformada... necesidades satisfechas. ¡Más felicidad!

Conclusiones

El ser humano no puede seguir siendo un invitado más al espectáculo de la vida. El tiempo que nos ha tocado vivir ha permitido multiplicar los recursos y las formas para crear. Es necesario involucrarse creativamente en el escenario de los acontecimientos y atreverse a crear los nuevos y extraños modelos: de convivencia, de relaciones, de actuaciones; en un comienzo de siglo donde la tecnología pareciera que arropara cualquier vestigio de creación individual.

Pero hoy más que nunca la tecnología es nuestra aliada fundamental en la lucha por el desperezamiento mental e intelectual. El espíritu del hombre está llamado a crear y recrear la naturaleza (su misma naturaleza). Como en el teatro: dramatización, escena, juego de papeles, ficción, expresión, cuerpo, creación colectiva...improvisación (Motos, 1999)

Las nuevas tecnologías dejan una sensación de impotencia cuando no estamos involucrados en su desarrollo. Como el niño, cuando ve por primera vez un papagayo y le parecen mágicos su vuelo y su colorido; pero cuando logra tenerlo en sus manos y comienza a tocarlo, a desarmarlo, a imitarlo, se hace uno con ese ser extraño y algo lejano. Pero de ese momento en adelante, ya nadie podrá arrebatarle su deseo de volar, y cualquier intento de limitación será trasgredido por la pasión y la ilusión de verse allá arriba. Así debe ser la inspiración y el vuelo al que nos lance la creatividad, que es la más cercana vía para ser pequeños dioses en la tierra. Si, pequeños dioses que van representando el más sublime de los actos humanos: la creación.

En definitiva, la creatividad no está reservada sólo a los artistas, sabios y los fuera de serie, por el contrario, está llamada a ser una nueva manera de vivir, una superación de sí mismo, una fuente de bienestar. La creatividad es una de las características fundamentales de los seres humanos, que alcanza una dimensión universal y que, en realidad es accesible a todos (Lambert, 1995; s/p)

No crear es perecer. Crear es volver a nacer. Salgamos al ruedo de la vida con la creatividad como aliada, y nunca más tendremos tiempo para papeles tristes en este inmenso escenario para la lúdica y la imaginación. Sólo perece quien no se arriesga a ser lo que esta llamado a ser en esencia: creador. No crear es alejarse de la esencia... Crear... o perecer, ese es el reto.

http://manuelgross.bligoo.com

Contenido Relacionado

Suscríbase a nuestro Boletín

Busqueda en Creadess

Nota de Creadess

"Ten presente que no busco tu aprobaciòn ni influir sobre tì, me sentirè satisfecho si a partir de ahora comienzas a investigar todo por tì mismo".....Bruce Lee

Los textos de los artìculos publicados son tomados de otras pàginas y tienen claramente indicada la fuente de origen. Nuestra intenciòn es darles una visiòn amplia y no sesgada de los hechos actuales y contribuir a mejorar su bienestar fìsico, mental y espiritual dando herramientas ùtiles y una visiòn positiva de nuestras realidades.

Los artìculos del blog son escritos por nuestros colaboradores. Somos defensores de la libre expresiòn por lo tanto no ejercemos filtros ni sesgos en los contenidos pero si aseguramos la seriedad profesional y veracidad de las personas que postean.

Sigue a Creadess

Envía un mensaje o sugerencia

Nombre (*)
Entrada no válida
Correo (*)
Entrada no válida
Mensaje (*)
Entrada no válida
Entrada no válida

SIGUENOS EN FACEBOOK

NUEVOS MIEMBROS