Rebrotan los huertos urbanos con la crisis

Dicen que la necesidad agudiza el ingenio. Y parece que la crisis económica está haciendo rebrotar la iniciativa de los huertos urbanos. Cada vez son más las personas que sustituyen el césped del jardín por un terreno de huerta donde plantar lechugas, tomates, cebollas…Hay quien apura incluso los centímetros del balcón para trabajar la tierra, plantar, cuidar y recoger las hortalizas que irán directamente a su mesa. Una iniciativa que no solo se está llevando a cabo a nivel particular.

 

 También se están extendiendo con fuerza los huertos comunitarios: en centros cívicos, en escuelas, e incluso en terrenos públicos de barrios, pueblos y grandes ciudades.

En España el movimiento de los huertos urbanos, que ayudan a la ciudadanía a tomar conciencia de la importancia de los alimentos ecológicos, está en manos de cooperativas de consumidores y grupos como la Red de Huertos Urbanos de Barcelona o de Madrid. Desde estas redes se están impulsando iniciativas pioneras como los ‘Huertos Compartidos’, que pone en contacto a quienes quieren cultivar sus frutas y verduras y a propietarios dispuestos a ceder un pequeño terreno (generalmente a cambio de una parte de la cosecha).

Si estás pensando en cosechar tus propios alimentos ahí van algunos consejos prácticos para crear tu huerto urbano particular:

    • A la hora de elegir el espacio para tu huerto ecológico deberás tener en cuenta que se necesita un mínimo de 5 ó 6 horas de luz directa al día.
    • Es recomendable tener un grifo cerca para facilitar las labores de riego, muy frecuentes cuando aprieta el calor. En caso de no disponer de una toma de agua cercana, puedes colocar un depósito de 25 ó 50 litros en la terraza.

  • Debemos usar una regadera o una manguera con muy poca presión, que suelte solo un pequeño hilo de agua.
  • La frecuencia del riego irá en relación con la época del año. En verano, con fuerte calor, conviene hacerlo al menos una vez al día. Si optamos por un sistema por goteo, conviene activarlo al menos dos veces de forma diaria.
  • La variedad de verduras y hortalizas que podemos cultivar es enorme: berenjenas, ajos, acelgas, cebollas, pepinos, lechugas, espinacas, tomates, etc. Si eres impaciente y quieres un cultivo rápido, lo más recomendable es el rábano o la lechuga y, si tienes poca luz y poco espacio, el mastuerzo, que se cosecha en dos semanas.
  • Para el abono se recomienda utilizar sustratos vegetales y abonos orgánicos. En primavera es aconsejable añadir 10 kilos de vermicompost (compost de lombriz) por metro cuadrado, y posteriormente, cada cuatrimestre añadir otros dos kilos más.

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