Entrevistas 3 razones por las que NO trabajaré en tu empresa

Hacíamos bastantes procesos de selección ya que en aquellos momentos había una gran necesidad de incorporar empleados. Voy a hacer un inciso aquí para comentar algo que los que me leen a menudo saben que hago bastante hincapié: esta empresa buscaba empleados pero no talento. Si es la primera vez que me lees posiblemente esta distinción te parecerá banal pero para mi tiene una gran importancia ya que considero fundamental buscar talento y no tanto empleados.

 

Recuerdo un proceso de selección para el área de Marketing donde quedó finalista un candidato que tenía mucho potencial. Estuvo todo el proceso de selección bastante dudoso. No parecía estar especialmente interesado en cambiar pero seguía acudiendo a las entrevistas hasta que le hicimos una oferta que “no podía rechazar”.

Y la rechazó. Las condiciones eran claramente mejores que las que tenía en ese momento en su empresa y aún así dijo que no quería trabajar para nosotros.

Si bien es cierto que sus dudas habían asomado a lo largo del proceso de selección me sorprendió su decisión final ya que pensaba que posiblemente cuando viese la oferta que le íbamos a hacer, sus dudas se disiparían.

    

Ante su respuesta quise saber cuál era el motivo ya que se había mostrado interesado en continuar adelante en el proceso de selección. Y su respuesta me dejó sin palabras (y eso no suele ser fácil en mi caso ;-): “he estado buscando información sobre vosotros, sobre vuestra empresa, vuestra cultura y vuestra manera de tratar a la gente. He consultado con amigos y conocidos que os conocen y no hablan especialmente bien de vosotros. No quiero trabajar para vosotros”. Lo tenía tan claro que me dejó sin ningún argumento para poder rebatirle porque en el fondo yo sabía que lo que me estaba diciendo era verdad. Y en esos casos es preferible no tratar de convencer nadie de lo que ni siquiera yo misma estaba.

Las empresas ya NO tienen el poder

Lo cierto es que las empresas no están muy acostumbradas a que los candidatos les digan que no quieren trabajar con ellos. Y no estoy hablando de casos en lo que la empresa ofrece es claramente inferior a tus condiciones actuales, lo cual podría ser lógico en cierto modo si se rechazase, sino de situaciones en las que el candidato dice claramente que no quiere vincularse a una determinada organización por una serie de motivos como puede ser la imagen de ésta o su cultura corporativa.

¿De qué estamos hablando en el fondo?

De algo tan sencillo y a la vez tan difícil como es la coherencia y los valores que muchas organizaciones muestran quieran o no. Porque en un mundo tan hiperconectado como el actual, por mucho que te empeñes en tratar de esconder determinados aspectos poco amables de tu organización, surgirán personas que estarán dispuestas a compartirlo con todo el planeta gracias a las redes sociales, con lo que tus esfuerzos serán más que inútiles.

Todavía hoy se nos antoja casi imposible que haya candidatos que rechacen una determinada oferta de trabajo. Teniendo en cuenta la escasez de empleo que hay en estos empleos casi resulta un sacrilegio o un lujo que muchos no pueden permitirse el poder decir que no a un puesto de trabajo y un salario.

Y sin embargo cada vez más estoy viendo cómo los candidatos se interesan por conocer aspectos organizativos, de clima laboral y de desarrollo profesional de la organización para la que están postulando.

El salario importa pero la necesidad de poder sentirse parte de algo más y de saber que el trabajo de la persona importa y mucho en la organización, empieza a ganar enteros a la hora de que los candidatos se decidan por trabajar en una empresa y no en otra.

Parece mentira cómo las empresas todavía le otorgan tan poco poder a su employer branding, o su imagen como empleadora cuando la realidad es que tiene un peso muy importante a la hora de atraer talento.

Entrevistas 3 razones

Es por ello que he querido reunir en este post las 3 principales razones por las que los candidatos y/o potenciales colaboradores suelen tomar la decisión de NO trabajar en una empresa, y que no son precisamente económicas:

No me mientas: un viejo dicho español dice que “se pilla antes a un mentiroso que a un cojo”. Y como sabiduría popular que es, no está exenta de razón. Hay empresas que tienen por norma mentir descaradamente en los procesos de selección. Te mienten sobre tus posibiliades reales de desarrollo profesional, sobre tus condiciones laborales o sobre aspectos relacionados con el puesto de trabajo. Lo que parecía de color rosa en el proceso de selección, pasa a ser gris e incluso negro. El problema es que posiblemente ya has dejado tu puesto anterior y no siempre es posible poder volver con lo que no te queda otra que tragar y esperar a que salga algo mejor. Esa situación hace unos años tenía más opciones de quedarse en un ámbito reducido. Sin embargo, hoy en día y gracias a las redes solo necesitamos publicarlo a través de un perfil en una red social para que mucha gente conozca  todos esos aspectos. Las empresas necesitan cuidar, y mucho, su imagen y que ésta sea lo más coherente con la realidad.

 

No me ofrezcas dinero; dame oportunidades para crecer: el salario cada vez más está dejando de tener la importancia vital de unos años atrás y los candidatos empiezan a pedir otro tipo de contraprestaciones. No se trata de cambiar dinero por trabajo, como ha sido lo habitual durante muchos años, sino un intercambio en igualdad de condiciones para las dos partes: yo te “presto” mi talento y tú me ofreces oportunidades para desarrollarme profesionalmente. En algún post ya he comentado que las empresas no dejan de ser meras usuarias temporales de talento. Cuánto tiempo se quede una persona en la empresa dependerá de las oportunidades que tú estés dispuesto a ofrecerle para poder seguir creciendo. Si como empresa no estás dispuesto a valorar este tipo de necesidades, verás como tus mejores colaboradores desfilarán por la puerta de salida buscando un sitio donde se valore su talento. Y hay muchas empresas dispuestas en estos momentos a acoger a este tipo de personas, conocedoras como son del nivel de insatisfacción que existe.

No me trates como a un empleado; trátame como si fuese tu mejor cliente: algo que no entenderé por mucho tiempo que pase es cómo es posible que las empresas hagan tantos esfuerzos por fidelizar a sus clientes y tan pocos para conseguir “enamorar” a sus colaboradores. Tampoco hay tanta diferencia en el fondo: los dos te consiguen ingresos y hacen que tu empresa siga creciendo.

http://isabeliglesiasalvarez.com/2015/12/16/3-razones-por-las-que-no-trabajare-en-tu-empresa/