Se necesita más conciencia social

La mayoría de las compañías conocen los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero solo una de cada cuatro se compromete con ellos. De todos los esfuerzos coordinados que se hacen para mejorar la vida de la humanidad en su conjunto, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas —y su anterior encarnación, los Objetivos de Desarrollo del Milenio— están entre los que, con los datos en la mano, más han hecho por metas como reducir la pobreza, garantizar comida y agua limpia a los hogares y facilitar el acceso a la educación de millones de personas en todo el planeta.

 

 

 Los ODS son especialmente atractivos para los directivos por partida doble: primero, porque plantearse objetivos y cumplirlos es parte intrínseca de una estrategia empresarial, y luego, porque mejorar la calidad de vida de la humanidad abre posibilidades de negocio en los países emergentes y apela a una clientela cada vez más concienciada en los mercados consolidados.

Esta edición del Barómetro de Empresas elaborado por Deloitte para Negocios ha sondeado a los ejecutivos españoles —con la ayuda de la Asociación Española de Directivos (AED)— para saber en qué medida ese atractivo se traslada a la vida real, cuánto conocen de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y en qué cantidad los ponen en práctica sus empresas.

Ocho de cada 10 directivos afirmaron conocer los ODS. Sin embargo, solo una de cada cuatro firmas encuestadas está formalmente comprometida con ellos a través de políticas concretas. Un 38% adicional afirmó que, pese a no estar formalmente implicadas, sus políticas de responsabilidad corporativa y sostenibilidad son homologables con las metas marcadas por Naciones Unidas. Solo una de cada siete afirmó no haber tomado medida alguna a pesar de tener conocimiento de la existencia de los objetivos.

No solo las empresas han de ser conscientes de la importancia de estas metas: también los directivos. Pero dos de cada tres firmas encuestadas no tienen una política que permita a sus ejecutivos implicarse en el progreso de estos objetivos. Solo un 7% tiene programas concretos de implicación para todos los niveles de la dirección de la compañía.

Cuando se les pregunta qué efectos concretos tienen sus acciones para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, ocho de cada 10 compañías encuestadas afirman que su trabajo ayuda a satisfacer la meta de creación de empleo digno y crecimiento económico. Alrededor de un 70% dicen que ayudan a mejorar la buena salud de la población, la igualdad de género y el consumo responsable, mientras que seis de cada 10 defienden que sus acciones sirven para combatir el cambio climático y para reducir las desigualdades. Por otro lado, solo un 37% de las empresas afirma que sus esfuerzos contribuyen positivamente a la fauna y flora acuáticas.

Aunque la mayoría considera que los directivos tienen un nivel alto de responsabilidad en la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, esta está por detrás de la del Gobierno, las Administraciones públicas, líderes de opinión y ONG.

Por:

http://economia.elpais.com/economia/2017/01/27/actualidad/1485534957_214504.html