El problema con la tipificación en el Eneagrama

 

Tom Condon

6° Capítulo de su Libro The Dynamic Enneagram 2, publicado en Ennegram Monthly, la primera parte en la edición julio-agosto y la segunda en septiembre de 2002.
Traducción libre de Fercho Uribe, para la comunidad de estudio: ENEAGRAMA 2001


"No digas He encontrado la verdad, sino, He encontrado una verdad."
Kahil Gibran"La Sabiduría nunca produce fanáticos, el conocimiento sí."
Josh Billings"Una fórmula es algo que trabajó una vez y sigue tratando de hacerlo de nuevo."
Henry S. Haskins"Un cuarto de imagen vale por 250 palabras."
George Carlin"Ninguna teoría es buena a menos que uno la use para ir más allá."
Andre Gide"Al penetrar en tantos secretos, cesamos de creer en lo incognoscible. Pero no obstante allí, calmadamente, se sienta él a lamer sus trozos."
H. L. Mencken

 

Cuando las personas se impactan fuertemente al conocer el Eneagrama, suelen ocuparse intensamente del sistema. Los nuevos estudiantes comprarán libros, irán a talleres, y se engancharán en una ráfaga de identificaciones, dilucidando los estilos de personalidad de parientes, parejas, compañeros de trabajo y amigos. Repentinamente, la evidencia del Eneagrama parece estar por todas partes, a la manera que nos percatamos de los coches alemanes después de comprar un Volkswagen nuevo.

Esta etapa es perfectamente correspondiente con el descubrimiento de algo nuevo. Aprender sobre nosotros mismos y los demás es divertido, fascinante y útil, y la mejor manera de absorber un tema complejo es zambullirse adentro y nadar en su mar. Con frecuencia, los recién llegados al Eneagrama tienen una sensación de entusiasmo dinámico, de estar progresando realmente, de tener al fin entre manos algo sólido.

Pero hay una vieja historia sobre el diablo que sigue a un hombre que acaba de encontrar la Verdad. Alguien que ve semejante procesión, detiene al diablo y lo interpela:

"Por qué de tantas entidades es precisamente usted quien sigue a alguien que acaba de descubrir la Verdad?".

El diablo frotándose suavemente su barba de chivo, le contesta:

"Puede que él recién haya encontrado la Verdad... pero yo me dispongo a ayudarle a organizarla."

Mientras le resulte muy emocionante haber encontrado un marco que parece organizar la realidad, la tipología de la personalidad es, notoriamente, arma de doble filo. Así como le abre a usted una nueva perspectiva del comportamiento humano, también lo cierra para experimentar de una forma nueva.

Las herramientas son neutras; un martillo puede construir una casa o romper un cráneo y seguirá siendo sólo un martillo. El lado alto de aprender sobre los estilos de personalidad es que usted puede comprender profundamente los funcionamientos internos suyos y de los demás, algo que tiene centenares de aplicaciones. El lado bajo es que usted podría aplicar la información demasiado estrechamente para reforzar y justificar sus sesgos, armar un nuevo sistema de estereotipos, o volver eso en contra suya.

 

El Eneagrama no viene con un manual que instruya a la gente sobre cómo utilizarlo apropiadamente, pero quizás debería traerlo. Lo que sigue es un intento de catalogar las formas más comunes de malinterpretar el Eneagrama o distorsionarlo.

Si Usted está nuevo en el sistema, deseo ofrecerle algunas precauciones útiles; algunas podrían no tener sentido para usted, aún, pero téngalas para futura referencia. Los estudiantes veteranos del Eneagrama reconocerán por lo menos una de las trampas descritas abajo. También ofreceré algunas pautas de sentido común para usar el Eneagrama de una manera que conduzca a la eficacia consistente.

El fanático Instruido

 

De cierta forma, toda generalización acerca de la personalidad está emparentada con la intolerancia o el fanatismo. A los psicoterapeutas se le paga por emplear "una forma profesional de fanatismo" cada vez que atienden un paciente nuevo. Se llama diagnóstico. El terapeuta tiene que determinar a alguien tanto individualmente como en términos de cómo encaja esa persona con generalizaciones enmarcadas desde varias escuelas de psicología. Sin embargo, los terapeutas están cuidadosamente entrenados para tratar a la persona independientemente de un tipo. Si alguien entra a su consultorio y dice, "Soy un cristiano", un terapeuta deduce lo que tal connotación significa para esa persona. Ellos no piensan inmediatamente "Ah, cristiano, por supuesto, todo el mundo sabe qué es eso". En vez de hacer eso, "cristiano" es tomado como información importante sobre el paciente; la etiqueta es arbitraria, relevante solamente para lo que revele sobre su identidad y su mapa del mundo.

  Incluso si el paciente cree que él es como cualquier otro cristiano, el terapeuta no. En vez de eso intentará comprender por qué es importante para el paciente verse de esa manera; cómo su creencia es, paradójicamente, una expresión de su individualidad. El terapeuta trata de ver al paciente sin compararlo con nadie más; desea saber quién es el paciente y quién está intentando ser. Compara al paciente con él mismo. La ventaja del diagnóstico es que el terapeuta puede generalizar provechosamente y decidir cómo trabajar mejor con un individuo único. Un terapeuta americano con un paciente suizo estaría loco si hiciera caso omiso del condicionamiento cultural de Suiza. Aún así, el primer trabajo del terapeuta será comprender la individualidad central de su paciente y luego tendrá en cuenta el factor de que sea suizo, en su justo valor.

Intente imaginar en vez del anterior, un terapeuta que describa a su grupo actual de pacientes de esta manera: "Tengo dos alemanes, un congolés, un chino, para no mencionar la pareja brasilera. Está chévere; siempre consigo empatizar con los alemanes, y los congoleses son fáciles de cambiar, también. Los chinos me despistan, por supuesto, pero por lo menos no tengo ningún paciente francés... ¡Dios, esa gente me produce ataque de nervios! La próxima semana comienzo a trabajar con un pakistaní. Ése sí que será todo un desafío".

Tan extraño como suene eso, he oído hablar de la misma manera a personas familiarizadas con el Eneagrama. Dicen cosas como: "Los Dos me enloquecen, siempre me están invadiendo. Tampoco resisto a los Ochos, tan intensos. Los Cincos son mi clase de gente, creo; siempre tan dulces y tan tímidos... Y, desde luego, todo el mundo quiere a los Sietes". Yo me he topado con entusiastas del Eneagrama que me han preguntado primero mi número en él que mi nombre.

Hay una manera de utilizar el Eneagrama muy parecida al fanatismo. Los dos ingredientes más importantes del fanatismo común son: ver primero la característica que identifica a las otras personas y en seguida continuar viéndolas de una manera que eclipsa el resto de características.

En fanatismo eneagrámico, cuando se mira a alguien se le ve primero que todo su número y luego se refiere todo su comportamiento a que le cumpla sus expectativas para ese estilo. Un individuo complejo se convierte entonces, desde visión tan parcial y sesgada, mucho más una caricatura que una persona real. Su estilo de personalidad se convierte en la cosa más excepcional que sobre él se tiene.

 

El Eneagrama describe cómo nos hacemos a nosotros mismos unidimensionales pero es tan justo como posible ver que lo describe en una manera unidimensional. Si usted no se recuerda a sí mismo continuamente la diferencia entre un tipo y una persona total, entonces el material le engañará. Usted creerá que tiene a la gente en una cáscara de nuez, pero todo lo que usted realmente tendrá serán cáscaras de nueces.

Si soy blanco y veo una "persona negra" primero antes de que vea a mi amiga Roma, entonces estoy practicando una forma de fanatismo. Sucede que Roma es Nueve así que yo podría también ver una "Nueve Negra". Si en vez de hacer eso intento ver a Roma primero, después su "Negritud" y su "Nueveidad" llegarán ser partes significativas de quien ella es, algo que emerge de la forma que ella se exprese... Casi es una cuestión de secuencia.

Forjándose una nueva Identidad

Ver a los demás de manera fanatizada, intolerante, no es muy diferente de verse a usted mismo como un eneatipo que camina y habla. Al aprender acerca de su estilo en el Eneagrama, usted bien puede engancharse totalmente con esa idea, modelando una nueva cuasi-identidad autointroyectada, unanueva persona sobreidentificada con eso.

Digamos que descubrí que soy un Dos. Ahora hago conciencia de mi experiencia de una manera nueva y entiendo el comportamiento que por años me ha desconcertado. Después del choque inicial, comienzo a pensar diferente de mí mismo y a decirme cosas como, "Bueno, yo hago estas cosas porque soy un Dos" o, "Soy un dos, luego es natural que adule a las personas". En absoluto hay nada natural en ello. Sobreidentificarse con la descripción del estilo de personalidad propio es exactamente la misma cosa que estar atrapado en su síndrome; simplemente, está substituyendo una máscara vieja por una nueva.

Ocurre una expresión de esto cuando las personas repentinamente comienzan a encontrar su neurosis muy interesante. Los periódicos de Eneagrama a veces traen artículos de gente que describe su experiencia de su estilo. Algunos de estos artículos son útiles pero otros son absolutamente peculiares, recuentos de las entradas y salidas del enredo de personalidad del autor, de una manera que suena a complacida, a que el escribiente está fascinado con el nuevo mundo de "mí". Un artículo así, denuncia relaciones malsanas, comportamiento inmaduro y desenfoque de objetivos, con frecuencia con un tono de desenfado juvenil. Es como si el escritor se sientiese validado o licenciado por el Eneagrama, no comprendiendo que el sistema describe precisamente los malfuncionamientos de su ego.Los pensamientos, las sensaciones y los comportamientos que tan orgullosamente enumera, son exactamente lo que necesita superar.

La gente que ha estudiado el Eneagrama durante mucho tiempo hablará a veces de las tendencias de su personalidad de una manera que suena extraordinariamente "ejercitada". Se autodescriben con penetración, pero siguen de alguna manera atrapados en su trampa. Se recuerdan lo que deberían trabajar, pero no suena como si ello les incomodara.

Una perversión clara del Eneagrama es utilizarlo como excusa para el comportamiento neurótico que usted no tiene ninguna intención de cambiar. La gente dirá cosas como, "No me culpe por ser paranoico, ¡Soy un Seis!" o, "No puede esperarse que trabaje en una oficina, ¡soy un Cuatro!" Igual podría decir, "Desde luego que soy un limitado, soy americano, ¿no?" El resultado es, pues, una revocatoria arrebatadora del objetivo del modelo. Ocurre una distorsión correlativa cuando la gente utiliza su estilo para crear un nuevo sistema de límites interpersonales, reflejado en declaraciones como, "Soy Ocho así que no puedo trabajar con Cuatros. No hago planes para cenar con gente Siete: siempre llegan tarde."

 

Recibí una vez la llamada telefónica de un prospecto de estudiante que exigió saber mi número del Eneagrama. Cuando le pregunté por qué, ella dijo que había decidido continuar aprendiendo el Eneagrama solamente con alguien que tuviese un estilo de personalidad diferente al de su profesor original. Su idea era, pues, que los estilos del Eneagrama son tan influyentes que dos profesores con el mismo estilo, enseñarían el Eneagrama exactamente de la misma manera; que condicionados por sus distorsiones de personalidad, su interpretación del material sería principalmente una expresión de sus egos. Realmente eso suena a enseñanza muy deficiente.

Los grupos de gente que conocen el Eneagrama también pueden apoyar la distorsión de la herramienta. Es cualidad inherente a toda "comunidad", reforzar las identidades de sus miembros individuales; cada uno de los miembros sabe la historia suya y espera que usted actúe de manera consistente con la manera como él le ve. Entonces por una parte está la comodidad de la compinchería y la sensación de pertenencia, pero por otra, significa que usted está varado, etiquetado, impelido a ratificar una imagen de consenso que los demás tienen de usted.

He oído a gente en grupos de Eneagrama decir cosas como, "Oh, él es nuestro Cinco residente, ja, ja, ja!" o "Mírala: le está consiguiendo a él más café... como buena Dos".Aunque eso parezca un hábito inofensivo, puede dar lugar a que los miembros del grupo se sienten destinados a seguir el libreto de su estilo más que a crear sus propias historias alternativas.

Aunque la conexión a grupos que conocen el Eneagrama puede ofrecer un sentido de compromiso o satisfacer otras necesidades, es muy importante estar atento a qué está reforzando usted en cada uno de los otros, así sea cariñosamente.

Un grupo puede apoyar a sus miembros para desarrollarse más allá de sus compulsiones eneagrámicas o cohonestar sus inmadureces, su sentido de víctimas y el deseo de hacerse los tontos y seguir en las mismas.

El Eneagrama invita al malentendido. Nos seduce pareciéndonos estático, ofreciendo categorías cuidadosamente limitadas que prometen contener y explicar la realidad. Ello soslaya los aspectos del sistema que son más profundos y existenciales: el misterio innominado detrás de los aspectos diarios, un mundo invisible que puede no ser igual a lo que vemos.

En la película Rashomon de 1950, un incidente en un bosque que involucra a un ladrón y una elegante pareja de clase alta, deja al marido muerto y al ladrón cargando con el asesinato. La película dramatiza el testimonio judicial de los participantes donde los testigos presentan cuatro versiones absolutamente diferentes pero igualmente plausibles, de lo que sucedió en el bosque. Al final de la película, usted no sabe qué pensar. Cada persona podría estar mintiendo pero todas cuatro son igual de convincentes en su relato del evento. La historia termina en un deliberado ambiente de ambigüedad, saliendo usted suspendido en un vacío entre realidades subjetivas igualmente válidas. Le fuerzan a aceptar que no hay respuesta correcta ni verdad absoluta.

A veces el Eneagrama induce exactamente esta misma sensación en sus usuarios. Implica que cuando estamos más seguros el mundo es unidireccional, y que estaremos evitando la ambigüedad y la incertidumbre. Pero el sistema por sí mismo induce incertidumbre y la parte de nosotros que se defiende contra esas sensaciones en la vida diaria, también se defiende en contra del Eneagrama.

Roberto Assagioli, fundador de la Psicosíntesis, solía decir: "Usted nunca mata al ego, solamente lo encuentra viviendo en una casa más grande." Recuerde, el oficio de su ego es co-optar lo nuevo, para traducir lo desconocido a lo sabido. El Eneagrama estudia los egos y a veces presenta un boceto marchito de su eficacia, desde cierto análisis de costo/beneficio que resulta negativo. Su ego puede reaccionar burocráticamente a las revelaciones del Eneagrama, intentando mantenerse por encima de su trabajo, mutando para incorporar los nuevos descubrimientos sobre sí mismo, mientras defiende su posición básica.

La vida es una serie de aberturas y cierres y cuando cambiamos o ampliamos nuestro modelo del mundo, algo en nosotros no nos quiere dejar ir demasiado lejos. Parte de qué significa eso es que si usted va a trabajar con el Eneagrama en profundidad, ello requerirá muchísima honestidad en cada etapa de su camino. No hay nada en la formulación del modelo que lo mantenga en la vía correcta. No importa cuán poderosamente el Eneagrama lo haya impactado a usted, siempre se mantendrá la posibilidad de torcerlo hacia una nueva versión de la misma cosa vieja.

La Trampa de los Rasgos

El Eneagrama es fácil de aprender pero difícil de dominar.Para propósitos prácticos, los aspectos esenciales del sistema se pueden captar rápidamente y aplicarlos a la vida diaria de maneras innumerables. Pero el Eneagrama es un material complejo con sutiles profundidades que toman tiempo para absorberlas. Es como la práctica del surfing: usted puede ser un surfista pasable en poco tiempo, pero toma mucha práctica convertirse en uno de veras bueno. Usted necesita desarrollar una profundidad de la experiencia e integrar el talento, para hacerla inconsciente y reflexiva. Hasta que hacemos profunda comprensión por nuestra propia cuenta, es como un rumor sobre algo verdadero.

Debido a que el Eneagrama es complejo, muchos estudiantes buscan atajos para simplificar su uso. La manera más común que toma esta actitud es buscar una conexión entre los comportamientos externos de las personas y sus estilos de personalidad internos. Los usuarios siempre van a salir con cuestiones como: "Mi marido conduce demasiado rápido, ¿eso qué significa?" Significa que él debería ser más cuidadoso, pero quien inquiere lo que está realmente diciendo es: "¿Cuál es la conexión entre los comportamientos externos observables de una persona y su estilo del Eneagrama?" Y la respuesta para eso es:simplemente ninguna.

Por ejemplo, he conocido muchos Dos que conduciendo se pegan demasiado al coche de adelante. Si usted piensa de eso que es muy lógico dentro de la "metáfora" de la Dosedad: alguien que no desea estar solo y necesita permanecer conectado con los demás, entonces también conduce cerca de ellos, en pleno tráfico. Por lo tanto, ¿son Dos todos los que se te pegan por detrás en la autopista? No; el comportamiento externo no es prueba de nada. Si usted deduce -por otros medios- que una persona es un Dos, entonces el hecho de que ella se pegue al de adelante cuando conduce, no le apoya a usted para nada en la comprensión del significado profundo de su estilo de personalidad. Determinado comportamiento puede combinar bien con una docena de otras cosas que una persona dice o hace, pero en últimas, usted necesitará otra estrategia de conjunto para descubrir en alguien su estilo en el Eneagrama. Asumir que cada automovilista pegado en su espejo retrovisor es Dos no sería nada más que fanatismo.

Hay otra pregunta frecuentísima: "Soy un Nueve. Para casarme, ¿cuál sería el mejor número para mí?" La respuesta correcta es:"Alguien de cualquier tipo que sea sano o alguien que lo ame, preferiblemente ambas cosas". No hay correlación matemática, ni fórmula mágica, nada que el Eneagrama pueda aconsejarle ante semejante decisión. Los Nueves como cualquier otro número del Eneagrama se enamoran. Eso algunas veces funciona, algunas veces no; depende de las personas involucradas. El Eneagrama puede describir maravillosamente una probable dinámica entre dos individuos; qué sucede cuando la relación funciona y qué cuando no. Pero no le dará a Usted la fórmula para encontrar pareja. Probablemente es sólo cuestión de tiempo para que nazcan servicios de citas eneagrámicas. Ya la autora Helen Palmer ha compartido su horror de ver clasificados de prensa que solicitan romance con estilos particulares: "Nueve busca Siete para diversión y romance." Una vez más imagínese un clasificado que diga, "Búlgaro guapísimo busca interpretar música hermosa con alguien especial. Acepta sólo brasileros."

Intentar conectar rasgos de comportamiento con estilos de personalidad equivale a confundir un problema de matemáticas con un poema. Esperar en vano que exista una fórmula exacta."Tal vez si una persona tuvo un padre Seis y una madre Ocho, se podría combinar esos números, luego dividirse por dos... y entonces significa que siempre la persona será un Siete."Aunque etiquete la gente con números, el Eneagrama no es una disciplina matemática.

Hay personas que practican la lectura de caras. Sostienen que usted puede observar las características externas de alguien, en persona o en fotografía, y determinar su estilo en el Eneagrama. Esto sería algo bien elegante si trabajara, pero nunca he topado con un practicante de la lectura de caras que fuera consistentemente exacto con ello. La técnica hace caso omiso de la influencia de la genética, así como también del humor de la persona en el momento que fue retratada. Cuando alguien que usa la lectura de caras se equivoca, su creencia de estar en lo cierto empeora las cosas. El practicante está mucho más aferrado a su diagnóstico inexacto que a la retroalimentación desde el sujeto y a la evidencia de sus propios sentidos. La lectura de caras es sintomática de una mentalidad más dispersa. He escuchado personas que dicen muy alegremente cosas como, "Usted no puede ser Tres, su cabello es de Siete", o "Usted podrá creer que es un Uno, pero no lo es: los Unos siempre hacen contacto visual."

No es que no hayan algunas expresiones físicas de los estilos del Eneagrama; es solo que ellas no son constantes rígidas. Sobregeneralizar cualquier parte de lo que usted aprenda al respecto produce una visión ilusoria y simplista del comportamiento humano y convierte al Eneagrama en algo perfectamente estúpido. La paradoja con este material es que cuando usted lo aplica sin cohesión... por los laditos... le conduce a un diagnóstico más exacto.

Una última pregunta típica es algo como, ""¿No luchan siempre los Ocho contra la autoridad?" La respuesta es: "Nadie hace siempre nada".

Hay una variedad enorme dentro de los estilos del Eneagrama como la hay dentro de las nacionalidades. Puedo conocer americanos de otras regiones del país y encontrarlos sumamente diferentes. Con todo, todavía compartimos asociaciones y referencias subyacentes que vienen de ser americanos. Lo mismo es verdad respecto a individuos muy diferentes con un mismo estilo de ego. Si usted oyera a un grupo de Tres hablar de sus vidas, estaría claro que cada persona tendría una opinión similar y básica del mundo y fijados unos supuestos centrales, pero, al mismo tiempo, cada uno expresaría su individualidad con una identidad independiente bastante obvia.

Como usted se supone que es alguien que aplica lo que aprende a su vida, recuerde que un estilo del Eneagrama es más que la suma de los comportamientos visibles de alguien. El Eneagrama describe las estrategias internas que dirigen el comportamiento, la "maquinaria en el sótano." No es qué hace la gente, es por qué lo hacen. Una persona tiene solamente un hábito central de percepción; cuando usted lo identifica, verá cómo sus rasgos externos fluyen lógicamente de él. A veces después de estudiar el Eneagrama por un buen tiempo es sabio retrocederse en él y darse cuenta cuán poco acerca de usted está él realmente describiendo. También, cuando hable de las personas y de sus estilos de personalidad, recuerde las palabras más importantes a utilizar: puede, podría, tal vez, quizás, posiblemente, a menudo y a veces.



Tengo una gata propensa a la amnesia respecto al contenido de su plato para el alimento. El plato puede estar muy a la vista, colmado y con morro de concentrado para gatos, pero Kitty-San se arrimará al humano más cercano y quejumbrosamente le llorará para que la alimente. A veces algún miembro de la familia, todo él muy bien intencionado, intenta recordarle a Kitty su alimento señalando con un dedo hacia su plato. Kitty siempre mira atenta el dedo de la persona, jamás hacia su comida.

Si el Eneagrama señala la localización de nuestro verdadero nutrimento, todavía hay una manera de confundir el dedo con el alimento, desarrollar reverencia por el sistema en sí mismo; "romancing the Enneagram", llama a eso el autor Riso. A menudo los estudiantes imbuyen de poder al modelo, considerando que él tiene una vida propia. Invariablemente esto los aleja más de su función y utilidad reales puesto que el Eneagrama es un medio para un fin y no un fin en sí mismo.

Cuando usted lee sobre el sistema, puede encontrar su leyenda. Algunas versiones del Eneagrama vienen con empaquetado arcano, esotérico y demandan atención a que el sistema data de muchos siglos atrás, posiblemente desde la antigua Babilonia. Actualmente El Eneagrama se traslapa considerablemente con la psicología moderna. El niño adentro de nosotros goza de una buena historia y llamar al Eneagrama "sabiduría antigua" ciertamente es mercadeo atractivo. Pero mucha gente cree la leyenda e inviste el Eneagrama con una aureola mística y lo convierte en una mini-religión.

La tendencia a proyectar significado espiritual sobre el Eneagrama es un error. Él es un sistema de diagnóstico. Si usted le imbuye al diagnóstico una energía transformativa, usted se enrolla para arriba en una posición paradójica de exaltar las heridas y la neurosis, mientras esté pensando que esto algún día le traerá la sanación y la salvación. Algunos estudiantes de Eneagrama actúan como si disfrutaran de un culto sin guía. Hablan en tonos quedos sobre las verdades ilimitadas y las energías misteriosas del sistema, como si el Eneagrama viera todo y supiera todo. Generalmente suenan como niños describiendo al papá, en una relación pasiva hacia un ser mayor, más sabio.

Idealizando el Eneagrama

Cuando la gente comienza a adorar el Eneagrama, a menudo dejan de usarlo. Abrigar una fantasía sobre las capacidades mágicas del sistema de alguna manera me releva de la responsabilidad personal de cambiar. Si el Eneagrama es mi religión, entonces todo lo que tengo que hacer es leer sus libros, hablar acerca de él con mis amigos y visitar el altar de sus profundizaciones. Algún día, cuando aprenda completamente el sistema, «él» me transformará a mí.

Una proyección relacionada considera la sabiduría espiritual inherente a los profesores de Eneagrama, como si su maestría del material los hiciera personalmente desarrollados o espiritualmente iluminados. Los profesores de Eneagrama son propensos exactamente a las mismas distorsiones psicológicas descritas a través de este artículo. Si un profesor de Eneagrama parece creerse un Gran Iluminado, usted tendría razón de preguntarse qué significa eso en cuanto a su enredo personal y sus rollos de la infancia sin resolver.

Cuando las personas hablan de una manera espiritual romántica sobre el Eneagrama, a veces se están refiriendo al símbolo y no al tema. Parte del mito del Eneagrama es que su círculo de nueve puntos establece los soportes para la "transformación cósmica." Dado que los orígenes exactos del sistema permanecen nublados, es posible proyectar toda clase de significancias sobre el símbolo, imaginándolo un oráculo de la sabiduría divina o la cara de Dios.

Los símbolos no maduran y caen de los árboles; la gente los hace. La figura del Eneagrama tiene muchos siglos, pero hay poca evidencia de que haya significado siempre lo que ahora es. El símbolo familiar de la svástica, apropiado por los Nazis para sus horrorizantes fines modernos, ha sido remontado hasta Zoroastro y ha significado diversas cosas en diferentes épocas. En la India estuvo establecido alguna vez para la "buena suerte". También hay poca evidencia que la presente forma psicológicamente detallada del Eneagrama, vaya mucho más atrás de los años cincuenta. Hay rastros de él en el trabajo teosófico de la escritora Alicia Bailey y el líder espiritual George Gurdjieff, pero el rastro sigue básicamente frío hasta el autor Oscar Ichazo. Desde entonces, el Eneagrama ha sido ampliado perceptiblemente por otros: por Claudio Naranjo en especial y por Cathleen Speeth, Helen Palmer y Don Riso.

Los egipcios antiguos proyectaron gran poder espiritual sobre gatos domésticos, en parte debido al hábito gatuno de mirar fijamente a la gente con una mirada clara, constante, enigmática. A veces mi gata mira de esta manera pero a menudo resulta que sobre lo que ella está pensando es acerca del atún.

Los sistemas espirituales son constructivos pero necesitan ser comparados con y supervisados contra la simplicidad de la experiencia inmediata. En últimas, no hay mayor misterio que la vida de cada día.

Nueve Buenas Maneras de Maltratar el Eneagrama

Nueve maneras de maltratar el Eneagrama

Una compañía mercantil especializada en listas de correo para promociones me envió una carta ofreciendo sus servicios. Las marcas en el sobre indicaban que la carta ya les había sido devuelta una vez porque tenían errada la dirección. La segunda vez la dirección estaba bien pero habían tergiversado el código postal y deletreado mi apellido "Condón." Impreso bajo su logo de negocios estaba el lema de la compañía: "¡Sólo somos tan buenos como lo es nuestra información!"

Una manera para que su ego pueda sabotear al Eneagrama, es ponerlo al servicio de su fijación. Esto lo lleva a situaciones donde está haciendo simultáneamente dos cosas contradictorias: con la idea de estarse liberando lo que está es utilizando el material para reforzar sus defensas. Algunas distorsiones del Eneagrama son más "específicas del estilo" ya que surgen desde las características de su estilo particular y son expresiones de sus tendencias neuróticas. Aquí están las rodadas cuesta abajo más típicas:

Eneatipo 1A veces, los UNO retuercen el Eneagrama convirtiéndolo en criticismo a ultranza. Pueden utilizar el modelo como parámetro para juzgarse a sí mismos y a los demás, postular un nuevo ser ideal para esforzarse en ir hacia él y comenzar. Son capaces de ver los estilos del Eneagrama de forma demasiado negativa, hiper enfocándose en que está equivocado y mal; no permitiendo a la gente ser más que su estereotipo. También formar juicios absolutos de los otros estilos del Eneagrama: "Los Nueves son perezosos, Los Tres son mentirosos, Los Sietes son diletantes (aficionados a temas que no dominan)". También pueden fijar su atención en los demás como una forma de no mirarse a sí mismos. Algunos Unos convierten el Eneagrama en una ortodoxia. Dejan de utilizar sus propias palabras y adoptan los adjetivos "eneagrámicamente correctos" para describir su experiencia personal y a la vez imponen sobre los demás la terminología del Eneagrama. Los Unos pueden ponerse tan mentalmente cuadriculados respecto al sistema, que pierden la naturaleza metafórica de su personalidad, creyéndose tan concretos como mesas y sillas.

Eneatipo 2A veces, los DOS retuercen el Eneagrama convirtiéndolo en un instrumento de seducción. El conocimiento de los estilos de personalidad ayuda al Dos a aliñarse mejor con otros criterios de la gente para crear conexiones personales sintéticas. Algunos Dos son autocríticos y pueden sentirse mal innecesariamente acerca de su propio estilo. Ellos se odiarán a sí mismos por ser un Dos, especialmente si otros alrededor de ellos no aprecian eso. Otros Dos se sienten completamente demasiado bien acerca de su estilo de personalidad, saborean ser un Dos como una clase de identidad y alegremente se licencian a sí mismos para manipular a los demás. Ellos pueden conformar un sutil orgullo de sus poderes interpersonales y actuar eximidos de la necesidad de autoobservar su conducta. A veces los Dos también se unirán a comunidades de Eneagrama y se perderán a sí mismos en un contexto social, evadiendo la necesidad de la introspección independiente y solitaria.

Eneatipo 3Los TRES pueden retorcer el Eneagrama quitándole su profundidad y en su lugar ver a las personas como estereotipos bi-dimensionales o enredos de información que caminan. Algunos Tres fijan su atención sobre los comportamientos superficiales de las personas y son incapaces de reconocer sus individualidades y sus almas. Pueden también fascinarse por la manera como "funciona" el Eneagrama, concebir el sistema de forma excesivamente esquemática y convertirlo en recetario. A veces los Tres usan el conocimiento del Eneagrama para manipular a los demás al servicio del logro. "Busca simplemente uno de los signos reveladores que lo colocan a él o a ella en una de nueve categorías," leo en un aviso promocional del Eneagrama especial para interesar tipos Tres, "entonces tú sabrás todo lo que necesitas saber de ellos y serás capaz de cambiar su comportamiento ¡sin que se den cuenta!". Algunos Tres se ponen competitivos tipificando gente con el objetivo de hacerlo eficientemente veloz; son capaces de hacerle a alguien cinco preguntas y luego, confidencial pero erróneamente, anunciar el estilo de la persona en el Eneagrama.

Eneatipo 4A veces, los CUATRO retuercen el Eneagrama creyendo que sus introyecciones los curarán. Pueden utilizar el sistema para perseguir la penetración ulterior que explicará por qué ellos se sienten tan carentes o tan diferentes. Convierten el estudio del Eneagrama en licencia para conseguir sumirse nuevamente en la subjetividad; una excusa para posponer el trato con la realidad hasta el día que ellos se comprendan a sí mismos completamente. Los Cuatros pueden encontrar el modelo deprimente y maldecir o sentirse insultados con eso de ser "nada más que otra persona extraordinaria". Algunos Cuatros se convencen a sí mismos de ser especiales por pertenecer a una "rara" especie del Eneagrama, citando o inventando estadística que compruebe que hay menos Cuatros que cualquier otro estilo de personalidad. Grupos de Cuatros pueden reunirse para celebrar su singularidad colectiva, una multitud para quienes saben.

Eneatipo 5A veces, los CINCO retuercen el Eneagrama manteniéndolo intelectualmente a distancia, disfrutándolo como un sistema analítico pero sin permitir que los toque personalmente: "Podría ser un Cinco o por lo menos uno de los tipos del miedo. Está muy interesante para pensarlo..." Igual que los Cuatros, los Cincos pueden sobrevalorar la introyección, creer que lleva automáticamente al crecimiento personal, como si saber acerca de usted mismo fuera la misma cosa que autoconocerse. Si su defensa es evitar tanto la intimidad como la acción escondiéndose en el estudio de un asunto complejo, entonces el Eneagrama es un refugio perfecto. Los Cincos pueden perderse en el estudio del Eneagrama, confundiendo la maestría en el detalle con la profundidad, ver el sistema como un conjunto de principios esotéricos que están divorciados de la vida diaria. Algunos Cincos tratan el Eneagrama más como una teoría que como una descripción de personas reales; entonces la teoría limita lo que el Cinco pueda aprender verdaderamente acerca de los demás. A veces, los Cincos utilizarán el Eneagrama como una manera de saber acerca de la gente sin involucrarse con ellos. Una vez removido eso, pueden conformar afiliaciones sociales para intercambiar información acerca del modelo. Unos pocos Cincos evitarán decidir su número del Eneagrama como una manera de resistir la definición social; su temor es que admitir su estilo podría darles a los demás un arma del control.

Eneatipo 6A veces, los SEIS retuercen el Eneagrama convirtiéndolo en excusa para evitar responsabilidad por sus acciones. Ellos pueden sobreidentificarse fatalistamente con su estilo, pretender ser una víctima de su seisedad de una manera que los absuelva de la necesidad de reclamar su poder. Un Seis dijo, "Tengo miedo todo el tiempo porque soy un Seis. Pero no puedo cambiar siendo un Seis o, ¿sí puedo?, ¿puedo yo?" Algunos Seis rechazan el Eneagrama o sobrerreaccionan contra la tipificación, crecientemente preocupados con los peligros potenciales de tal sistema. Otros Seis lo pueden romantizar, deificando tanto al Eneagrama como a sus maestros. Un sistema que parece explicarlo todo produce seguridad imaginaria en un mundo incierto; los Seis puede pensar que el Eneagrama es La Verdad y volverse dogmáticos en su defensa. Lo Seis pueden también maltratar el Eneagrama al servicio de la paranoia, utilizarlo principalmente para justificar sus sospechas de las motivaciones ocultas de las personas.

Eneatipo 7A veces, los SIETE aprenden Eneagrama intensa pero apresuradamente, adquiriendo una rápida panorámica general del modelo y concluyendo demasiado pronto que comprenden los estilos de personalidad o despachando el sistema como un conjunto de categorías restrictivas. Si ellos estudian más el Eneagrama pueden tratar de permanecer esquivos, rehusando "ser encajonados en" por su tipo, insistiendo en la posibilidad de que podrían tener varios estilos de personalidad. Algunos Sietes se enfundan en "el rasgo feliz" y permanecen enganchados con las características externas de la gente. Pueden ser atraídos hacia fórmulas y ecuaciones como una forma rápida de aprender el Eneagrama, con la esperanza de poder evitar la lucha de arar por el campo entero. Algunos Sietes van a entender el Eneagrama filosófica e idealísticamente pero no de manera experencial . Ellos pueden hacerle un giro positivo al material sobre enfocándose en el potencial de cada estilo, como expediente para evitar horadar en la profundidad diagnóstica del Eneagrama, saltando sobre los detalles paraevadir sus verdades más oscuras.

Eneatipo 8Los OCHO que tienden a pensar en caricatura, a veces verán los estilos del Eneagrama como un conjunto de tiras cómicas demasiado simplificadas. Llega a ser otra manera de ver la gente de solo dos formas posibles. A menudo, los Ochos externalizan sus conflictos psicológicos y así pueden ver las fijaciones del Eneagrama en todas las personas, menos en sí mismos. Están muy especialmente propensos a determinar que estilos les gustan y cuáles no, como si eso tuviera alguna relevancia. Un Ocho quizás localice su propia sombra en otros pero luego, en vez de llevar más lejos esa percepción (más adentro) utilizará el Eneagrama para justificar sus tendencias y limitaciones ("Nunca pude llevarme bien con mis colegas profesores, ahora sé por qué; son toda una pandilla de Cincos pendejos"). En el trabajo o en casa, los Ochos pueden utilizar el Eneagrama como herramienta para culpar o castigar. Algunos, inicialmente despachan el sistema como sin sentido y más lueguito andan torciéndolo para justificar por qué no pueden cambiar.

Eneatipo 9Los NUEVE pueden permitir al Eneagrama existir en una atmósfera a su alrededor, sin tomar ninguna responsabilidad por lo que él les muestra acerca de sí mismos. "Otras personas me dicen que soy un Nueve...", es a veces el estribillo. Algunos Nueves podrían ser crónicamente "incapaces" de decidir su estilo de personalidad. Otros lo admiten pero posponen enfrentarse a las implicaciones, enfocándose en a cuánto trabajo suena eso, o diciéndose a sí mismos que ser un Nueve no es tan malo como algunos otros números. Hay una calidad de casi voluntariosamente malinterpretar el asunto, de agregar el Eneagrama a unplato ya repleto de cosas que no importan. Algunos Nueves reaccionan como si el Eneagrama los hubiera dado repentinamente una identidad documentada. Son capaces de encontrar falso reconocimiento de la sobreidentificación con su estilo, blandiendo sus deformaciones neuróticas de personalidad como una insignia de orgullo confundido, como si dijeran "Mire, esto demuestra que yo existo: vea cuán jodido estoy."

No consiguiéndolo... precisamente

Algunas personas estudian el Eneagrama pero fallan en identificar su estilo de personalidad. Hay varias razones para eso, comenzando por la simple inexperiencia. Algunas personas que se topan con el Eneagrama se desconocen totalmente a sí mismas y simplemente no están acostumbradas a observar su conducta de la manera que el material se los pide. No han tenido una concepción o no la han usado para el autoconocimiento; ése no ha sido su camino por la vida. Quizás han estado ocupadísimos criando chicos o han tenido una carrera exigente; pudo ser que las cosas les funcionaron relativamente bien y así no hayan tenido la oportunidad o el motivo para cuestionar sus premisas. Entonces, por cualquier razón, apenas empiezan.

A veces la gente no reconoce su estilo a causa de la cantidad o la calidad de su exposición al Eneagrama. Se autotipifican erróneamente fundamentados en la lectura de uno libro o dos. Si usted no ha visto el Eneagrama en acción, es posible que se identifique erróneamente a usted mismo porque le falta una vivencia tridimensional de la energía y la expresión de cada estilo. Como lo expuse en el capítulo sobre los Nueves, ocasionalmente, una persona estudiará el sistema durante mucho tiempo pero se mantendrá sin saber su propio estilo en el Eneagrama.

Ellos dirán, "He estado expuesto a muchos profesores de Eneagrama, he leído todos los libros; sé todo acerca del Eneagrama pero aún no sé cuál es mi estilo. Este profesor dice que soy un Siete, aquél otro dice que soy un Nueve. ¿Qué piensa usted?" Cuando ellos dicen esto, a veces se les insinúa una sonrisita en la comisura de sus bocas mostrando un silencioso desafío. Cada vez que alguien me ha planteado este desafío, ha resultado que ellos sabían inconscientemente su estilo del Eneagrama pero eran reacios a admitirlo. Siempre había disimulada en la negativa una objeción inteligente y auto protectora; la persona, o presintió que la revelación de su estilo sería muy agobiante o les aterrorizaba sentirse atascados o atrapados de una manera resonante con su historia personal. Una mujer dijo, "Mi padre solía llamarme con diferentes nombres todo el tiempo y esto se asemeja a darme a mí misma un nuevo nombre."

Una persona podría saber su estilo del Eneagrama muy al fondo pero no gustarle. He conocido Dos manipuladores y dependientes que consideraron ser autosuficientes Cincos y esta creencia era una expresión del dosesco orgullo. Algunos Sietes dicen ser Ochos inicialmente porque es más halagüeño considerarse a sí mismos como agresivos que como miedosos. La gente a veces pregunta, "¿No es exclusivo, verdad?¿No somos nosotros los nueve estilos hasta cierto punto?" Aunque puede ser su verdad idealizada, frecuentemente las personas que plantean esa pregunta, no están dispuestos a encarar las implicaciones de su estilo central. Si estoy conectado a todos los nueve estilos, entonces el estilo que a mí me enerva mayoritariamente no es tan potente.

De vez en cuando usted oirá un cuento extraño acerca de algunos que creyeron por años que tenían un estilo del Eneagrama y luego se dieron cuenta que era un error. A menudo, la persona había aceptado el diagnóstico de un profesor o un amigo más experimentado con el Eneagrama. Si usted descubre que aceptó que alguien lo tipificara mal, podría preguntarse"¿cuál ha sido mi beneficio secreto de permitir que otros me definieran?" Quizás le refleje un poder que usted regaló a un profesor o a alguien que usted deseaba complacer. Casi invariablemente esto es una velada repetición de la relación en el pasado con un progenitor.

Una mujer trajo una vez a su hija crecidita a un taller. Estaba convencida que la hija era un Cuatro, pero durante el taller la hija se dio cuenta de ser un Seis. Esto asustaba y trastornaba a la madre que, por alguna razón, seguía necesitando que la hija fuera Cuatro. Después me interpeló: "¿Está de veras seguro que ella es un Seis? ¿Realmente no cree ella sea un Cuatro?" Contesté, "Usted sabe... En últimas, es probable que su estilo en el Eneagrama no sea asunto ni suyo ni mío..."

El Eneagrama no es para todos. Si una persona es reacia a admitir su estilo eneagrámico, quizá él o ella no esté exactamente listo para esta clase de auto-examen.

No tiene objeto alguno forzar el asunto prematuramente. Si usted está listo, es importante permitirse ser tocado por la parte que lo perturba, para tener la experiencia de un "Ay, Dios mío".

El Eneagrama no es arbitrario; si no lo ha hecho sentir incómodo, usted puede no haber entendido aún completamente su propósito. El signo físico más constante de que usted "lo ha conseguido" es un malestar estomacal.



Usando apropiadamente el Eneagrama

Como dice el autor Clarence Thomson, descubrir alguien su estilo del Eneagrama es en últimas un acto de interferencia, una especie de intromisión cortés. Aunque no exista una forma inequívoca de hacerlo, hay algunas indicaciones y pautas útiles.

La gente familiarizada con las principales constelaciones de estrellas, suelen reportar confusión cuando se aventuran en el desierto. Lejos de la competencia de las farolas de la civilización, muchas más estrellas son visibles al punto que las constelaciones más obvias llegan a ser menos fáciles de ver.

Si usted es un principiante le es especialmente importante auto restringirse a investigar una sola cosa: el patrón central de alguien, lo que hace una y otra vez. De otro modo es fácil agobiarse bajo demasiada información y demasiadas distinciones secundarias. Los buenos identificando estilos de Eneagrama suelen comenzar su evaluación de alguien buscando una emoción fundamental. Cincos, Seis y Sietes son fundamentalmente temerosos, mientras que Ochos, Nueves y Unos reaccionan desde la rabiaDos, Tres y Cuatros, a menudo muestran o una ausencia de sentir o un sentido de drama sin profundidad. Si usted presiente que alguien está fundamentalmente enojado, quizás signifique que él o ella sea un Ocho, un Nueve o un Uno. Escoger entre tres alternativas, es más fácil que escoger de nueve. Otra manera de eliminar las posibilidades es recorrer mentalmente el círculo del eneagrama cuando esté tratando de diagnosticar el estilo de alguien: "No es un Uno, no un Dos, no un Tres, quizá un Cuatro, quizá un Cinco, no un Seis, no un Siete, no un Ocho, quizá un Nueve." Aún sin estar completamente seguro del estilo central de una persona, usted sí puede encontrar claramente cuáles otros estilos pueden ser descartados.

La confusión entre estilos eneagrámicos es posible porque algunos son exteriormente parecidos. Tres y Siete pueden parecer semejantes porque ambos pueden ser exteriormente organizados y tienden a perderse a sí mismos en la actividad. Unos y Cincos pueden parecer semejantes cuando el Uno es introvertido y tímido. Nueve y Dos, a menudo ponen las prioridades de otros por delante de las propias. De nuevo, aún cuándo el comportamiento externo es semejante, lo crucial es saber qué motiva a la persona. Internamente estos estilos ven el mundo de maneras inmensamente diferentes.

A veces es difícil identificar el estilo de alguien muy cercano a usted. Me tomó años identificar a uno de mis mejores amigos; tuvimos demasiada historia juntos y por eso no lo podía ver claramente. Desde que lo conocí, él era propenso a las iras juzgadoras. Por años asumí que él era un Uno, aunque ese diagnóstico nunca lo sentí suficientemente correcto. Al final, la única solución que encontré fue mostrarle pasajes de un libro de Eneagrama. Gradualmente se hizo claro que él es un Nueve ocasionalmente explosivo.

Si usted está tratando de tipificar a sus amigos, lo mejor es que se acerque al tema respetuosamente. A veces esto significa alentar un diálogo. Quizás abrir un libro de Eneagrama y decir: "Este amiga nuestra, a ella le ajusta realmente esta descripción que hay aquí. Yo encajo aquí en esta descripción; ésta se parece a ti. Veo qué te parece." Su amigo o conocido pueden sorprenderlo con el estilo que escogen. Si piensa más al respecto quizás tenga un darse cuenta como: "¡Por supuesto! Lo he estado mirando fijamente todo el tiempo pero no había sido capaz de verlo."

A veces un contexto confundirá las cosas. Si cree que su padre fue un Cinco, pero hubo doce niños en su casa, quizás debería preguntarse: "¿Se retiraba él a su estudio por días sin fin a causa de su hábito temperamental...o por tener doce hijos?" El más gregario de los Dos puede necesitar alejarse un poco de vez en cuando de una familia tan grande.

A menudo, por ser especialmente sano, no es fácil identificar el estilo de alguien. Obviamente, la persona está menos atrapada en un patrón compulsivo. De todos modos siempre tendrá una orientación particular y no otra. Estudiar las personas sanas también puede enseñarle mucho a usted sobre los regalos de sus estilos en el Eneagrama.

Hay publicados muchos tests de Eneagrama que parecen funcionar igualmente bien. Así ninguno sea 100% exacto, si estimulan por lo menos la discusión sobre lo que el Eneagrama describe. Ofrecer a alguien un test es otra manera discreta de involucrarlos y lo alivian a usted de la interpersonal y chocante tarea de decidir por sus amigos el estilo del Eneagrama que tengan. Es sabia cualquier cosa que pueda hacer usted para evitar esa posición.

Ha sucedido que entusiastas eneagramólogos se embarquen en proyectos de cuadriculación mental con el objetivo de identificar con precisión absoluta los adjetivos correctos que mejor definan cada tipo. Detrás de esa idea se está asumiendo que en alguna parte existe un "Eneagrama objetivo" tan real como mesas y sillas. Actualmente, los escritores ofrecen versiones del sistema notoriamente diferentes. Algunos autores de Eneagrama contradicen a otros o cortan el mismo pastel de maneras diferentes. Algunos escriben en primer lugar sobre personas, mientras otros describen una teoría a través de la cual filtran a la gente.

Se ven tipificaciones en el Eneagrama realmente incompetentes pero aún sus más reconocidos expertos van a discordar sobre los estilos eneagrámicos de personajes famosos, lo cual significa que alguien está equivocado. Los expertos del Eneagrama son como los ciegos que describían al elefante, cada uno de ellos tocando una parte diferente del mismo animal. En parte esto significa que no hay ninguna certeza por haber ahí un sesgo de usted mismo. Haga lo suyo y tenga en cuenta en su aventón otras versiones diferentes a la suya.

Hay algo con el Eneagrama que impulsa a las personas a creer que lo comprenden, antes de que ello sea real. Desgraciadamente para la reputación del sistema, esto lleva a veces a que una persona decida enseñarlo demasiado pronto, inevitablemente de una manera locuaz y meramente intelectual cuadriculada.

El Eneagrama se empareja con usted en la mayor profundidad que usted tenga, por así decirlo; pero no va a decirle lo que aún usted no sabe de él.

 

Durante los primeros ocho años que trabajé con el modelo, lo aprendí de nuevo cuatro veces diferentes. Cada vez que decidí que entendía completamente la materia, una trampa se me abrió, haciéndome caer a nuevas e insospechadas profundidades. Ahora, ya he trabajado con el Eneagrama por diecinueve años; a veces el estilo en el Eneagrama de una persona nueva es obvio para mí inmediatamente. Con otras, me toma tiempo y paciente atención antes de tenerlo claro. Por ejemplo, alguien puede manifestar su nueveidad de una manera a la cual yo no estoy acostumbrado, pero eventualmente de todo modos se me hará evidente que su estilo es el Nueve. Suele ser sabio no apresurarse en programar su mente; determinar el estilo de la personalidad de alguien no es un concurso y asirse a una "certeza" prematura, ciertamente no lo apoyará ni a usted ni a los demás.

Siempre que tenga usted un claro éxito en una identificación, preste atención a su experiencia interna y memorice tanto el sentimiento de haber acertado como las indicaciones sensoriales que le llevaron al diagnóstico correcto. Asegúrese de distinguir esto del mero deseo de acertar. En el futuro, usted podrá utilizar la experiencia de la verdadera certeza como piedra de toque, una guía para percibir si se está o no tras el rastro. Como ya se lo imaginará, las personas que son hábiles para identificar el estilo del Eneagrama practican mucho. Leen biografías, observan entrevistas de televisión y buscan el Eneagrama en películas, novelas y en la vida diaria.También le trabajan a revisar su propio pasado de que les agradaba o disgustaba, evitando hacer juicios e interpretaciones repentinos en provecho de prestar atención a lo que llega claramente de otros.

Al final De The Book of the Grotesque (El Libro de lo Grotesco), el narrador dice que el viejo que había escrito el libro acerca de la gente que había caído en lo grotesco, había pensado tanto acerca de su teoría que él mismo estaba en peligro de ponerse grotesco. "No lo hizo", dice el relator, "por la misma razón de que nunca publicó el libro. Fue la Cosa Joven dentro de él, lo que salvó al hombre viejo". Si usted utiliza el Eneagrama personal o profesionalmente, es importante mantener viva una Cosa Joven dentro suyo. Parte de eso implica mantener unamente abiertapermanecer alerta a lo que la gente revela acerca de sí mismos, tratar de ver la persona total aún cuando ellos residan en un estilo de personalidad en particular.

Ayuda mucho recordar que el Eneagrama siempre es más profundo de lo que parece ser. Por ser un sistema que se lo puede trabajar por años y mantener aún secretos subyacentes. Es tan apoyador para comprender como incompleto y vivo de una manera que nunca mentirá completamente sobre el papel. Si usted permanece abierto, el sistema le seguirá enseñando. A Milton Erickson en las postrimerías de su vida le preguntaron: "¿Qué es la hipnosis?" Como solía hacerlo, fingió pensar por un momento para luego decir:"He estudiado la hipnosis apenas por 50 años. Es muy pronto para decirlo".

Recuerde que el Eneagrama es un medio para un fin, no un fin en sí mismo; un piso, no un techo.

El estudio del Eneagrama, debe llevarlo a usted, en últimas, a que se sienta más como un individuo, nunca menos. Si el sistema trabaja por usted - si le es útil y le permite una vida mejor- entonces es algo que vale la pena; si le funciona de otro modo, siéntase libre para desecharlo.

 

Thomas Condon ha dictado más de 500 talleres en los Estados Unidos, Alemania, Inglaterra, Suiza, Austria, Japón, Luxemburgo, Italia y Francia. Es el director de los Changeworks en Bend, Oregon, y ha sido catedrático adjunto de Antioch University y de la Universidad de California en Berkeley. Está certificado como maestro de practicantes de Programación Neuro-lingüística y por 11 años ha realizado práctica privada basada en PNL. Tom es el autor de más de 50 cintas de audio, videocintas y dos libros.

http://www.personarte.com/problema_tipificacion2.htm

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