Ciencia y desigualdad: Otra verdad incómoda

 

Esta semana llamó mi atención una noticia sobre el descubrimiento de que la manera en que muchos cánceres acumulan mutaciones a medida que evolucionan sigue una ley natural, llamada ley potencial. Esto sucede cuando los tumores han adquirido las mutaciones necesarias para crecer de manera óptima y no existe ya ninguna otra que pueda conferirles ventajas adicionales.

 

    

No obstante, debido a su rápido crecimiento, las mutaciones se siguen acumulando y se distribuyen de manera que unas pocas células del tumor acumulan muchas de ellas, pero la inmensa mayoría acumulan muy pocas. La conclusión de este estudio es que cuando las células tienen libertad para mutar y las mutaciones son neutras, es decir, no confieren ventajas, estas se acumulan de acuerdo a la distribución de frecuencias propia de la ley potencial.

Este descubrimiento hizo que me acordara de que la ley potencial se cumple en muchos otros fenómenos naturales. Por ejemplo, la masa de las estrellas se distribuye de modo que unas pocas son enormemente masivas, y muchísimas son mucho más pequeñas. El caudal de los ríos sigue una distribución parecida, con solo unos pocos con caudales verdaderamente gigantescos, como el Amazonas o el Nilo, y muchísimos ríos y riachuelos con caudales mucho más modestos. Estos son solo dos ejemplos, pero la Naturaleza nos ofrece muchos más.

La ley potencial no es seguida únicamente por fenómenos naturales, sino también por fenómenos posibilitados solo por la actividad humana. Uno de los más conocidos es la talla de las ciudades. De nuevo, el planeta cuenta con unas pocas ciudades habitadas por decenas de millones de personas; con centenas habitadas por millones, pero con centenas de miles de ciudades y pueblos que no llegan al millón de habitantes. Esta distribución puede verse repetida a menor escala una y otra vez en los diversos países y regiones del mundo.

Evidentemente, la ley potencial se cumple cuando la Naturaleza, o los seres humanos, siguen sus propias leyes de comportamiento sin que nadie haga nada por evitarlo, es decir, en completa libertad. Es obvio que nadie ni nada pone límite a la cantidad de masa que puede ser acumulada por una estrella, o a la cantidad de agua transportada por un río, o a la talla de las ciudades, últimamente derivada de nuestra libertad de vivir donde queramos. Así pues, parece que la ley potencial, cuando se cumple, paradójicamente, deriva de una libertad de acción o comportamiento. Solo si contáramos con leyes (no naturales, sino humanas), que limitaran el número de habitantes de las ciudades del mundo podríamos evitar el cumplimiento de la ley potencial en este caso.

Ley potencial y riqueza

Hace unos días, la organización Oxfam Intermon emitía un informe sobre la desigualdad económica en el mundo. Los datos son demoledores: en 2015, solo 62 personas poseían la misma riqueza que 3.600 millones; solo el 1% de la población posee el 48% de la riqueza mundial, el 99% tan solo posee el 52% restante. Y esto no es todo. De este 52%, el 46,5% está en manos del 20% más rico; el 80% de la población solo posee el 5,5% de la riqueza mundial. Según las previsiones de esta organización, de seguir así la evolución de las cosas, para 2016 el 1% de la población poseerá más de la mitad de la riqueza del mundo. El análisis científico de esos datos indica a las claras que la distribución de la riqueza en el planeta (y también en las diversas naciones) sigue la ley potencial, como lo hacen las estrellas, los ríos, las mutaciones en el cáncer, o la talla de las ciudades.

Este hecho conlleva algunas importantes implicaciones. La primera es que no son las personas ricas y poderosas las responsables de esta situación, sino que, paradójicamente, están sometidas a la misma, como lo estamos todos los demás. En otras palabras, si mañana mismo distribuyéramos la riqueza mundial de manera igualitaria entre todas las personas del planeta, pero a partir de mañana dejáramos evolucionar las cosas como lo han venido haciendo, al cabo de unos años, o de unas décadas, acabaríamos muy probablemente con unos pocos muy ricos (aunque no necesariamente serían los mismos de antes, o sus descendientes) y con muchos, muchísimos, muy pobres. De no hacer nada por limitar la libertad de cada cual para acumular riqueza, –como se limita la libertad de velocidad en las autopistas, por ejemplo (la libertad en sociedad nunca es absoluta y debe estar moderada por las leyes humanas)–, la ley potencial se seguirá cumpliendo.

La segunda implicación importante es que este estado de cosas no parece ser resultado de una planificación, sino, precisamente, de la ausencia de la misma, es decir, de la libertad de acción de cada individuo, también la de usted, para intentar acumular cuanta más riqueza, mejor, sin límites. A lo largo del tiempo, esta libertad, que tan razonable parece, siempre conducirá a que unos pocos acumulen mucho y dejen a los demás con demasiado poco.

Así pues, parece claro que si de verdad deseamos acabar con la desigualdad mundial que genera la ley potencial es necesario intervenir contra ella con leyes y normas desde el ámbito político internacional para establecer límites de acúmulo de riqueza y para impedir que se sobrepasen, es decir, para moderar nuestra libertad en el ámbito de la economía. No hacer nada es, aunque no lo parezca, ya intervenir en dirección contraria, o sea, posibilitar que siga habiendo unos pocos muy ricos y muchísimos muy pobres, dejando actuar a la ley, sí, pero a la ley potencial.

 

http://cienciaes.com/quilociencia/2016/04/03/ciencia-y-desigualdad/?utm_source=feedburner&utm_medium=feed&utm_campaign=Feed%3A+CienciaesPodGeneral+%28Cienciaes.com+podcast+general%29

Contenido Relacionado

Suscríbase a nuestro Boletín

Busqueda en Creadess

Nota de Creadess

"Ten presente que no busco tu aprobaciòn ni influir sobre tì, me sentirè satisfecho si a partir de ahora comienzas a investigar todo por tì mismo".....Bruce Lee

Los textos de los artìculos publicados son tomados de otras pàginas y tienen claramente indicada la fuente de origen. Nuestra intenciòn es darles una visiòn amplia y no sesgada de los hechos actuales y contribuir a mejorar su bienestar fìsico, mental y espiritual dando herramientas ùtiles y una visiòn positiva de nuestras realidades.

Los artìculos del blog son escritos por nuestros colaboradores. Somos defensores de la libre expresiòn por lo tanto no ejercemos filtros ni sesgos en los contenidos pero si aseguramos la seriedad profesional y veracidad de las personas que postean.

Más Leídas de la semana

Sigue a Creadess

Envía un mensaje o sugerencia

Nombre (*)
Entrada no válida
Correo (*)
Entrada no válida
Mensaje (*)
Entrada no válida
Entrada no válida

SIGUENOS EN FACEBOOK

SIGUENOS EN TWITTER

NUEVOS MIEMBROS