Qué entendemos por desarrollo sostenible?

El concepto de desarrollo sostenible no es meramente ecológico. Involucra la alianza entre tres ejes o pilares: el ambiental, el sociocultural y el económico.

 

De esta manera, el propósito es lograr un desarrollo armónico del planeta, que sea sostenible desde el punto de vista ecológico, equitativo desde una perspectiva social y viable desde una postura económica, respetando a su vez la diversidad cultural.

Este concepto, tan de moda en la actualidad, fue formalizado inicialmente en el documento difundido como Informe Brundtland (1987), que nació luego de diferentes trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas. La Declaración de Río (1992), también define el término: “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades”.

Al mismo tiempo, el desarrollo sostenible no es una concepción vaga o meramente declarativa, ya que la interrelación entre la faceta ambiental, social y económica puede dar como resultado un conjunto de indicadores de desempeño en el marco de una organización de cualquier tipo. Esos indicadores, justamente, marcarán el grado de integración que tiene la organización con su medio social y ambiental, junto con su viabilidad económica.

Para ser más explícitos, el desarrollo sostenible es el único que nos puede garantizar un crecimiento sostenido de la sociedad humana tal cual hoy la conocemos. Es muy simple advertir que de fallar alguna de las tres facetas o pilares del desarrollo sostenible, el crecimiento armónico se transforma en una utopía irrealizable.

Una realidad afectada por distintos factores

Por ejemplo, de nada serviría una sociedad en la cual los principios ambientales se respetaran pero donde, al mismo tiempo, la pobreza y la marginalidad social irían en aumento, ya que tarde o temprano la urgencia económica provocaría un retroceso en la cuestión ecológica. En ese caso, la armonía se rompería y una de las caras del desarrollo prevalecería fuertemente sobre las demás.

Existe además una cuarta faceta dentro del desarrollo sostenible, que aunque puede incluirse dentro del terreno de lo social, tiene su importancia en forma independiente: la diversidad cultural. La riqueza en este ámbito es clave para la calidad de vida del hombre, y por lo tanto resulta vital para su desarrollo social y espiritual, teniendo una incidencia directa en el mantenimiento de la armonía y la cohesión social.

En resumen, podemos decir que todos estos pilares son interdependientes y que se refuerzan mutuamente, creando en conjunto el escenario necesario para una sociedad sostenible desde el punto de vista ambiental, social, económico y cultural. De esta forma, una mayor conciencia ecológica no es suficiente para garantizar la sostenibilidad en el planeta, sino está acompañada de una visión integradora que armonice todas las necesidades del hombre y de su relación con el medio ambiente.

Enlace a la División para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas

http://www.ecogestos.com/que-es-el-desarrollo-sostenible/