Deducción por inversiones en empresas de nueva o reciente creación

Las deducciones por inversiones han cambiado. Ahora, los contribuyentes que lleven a cabo una inversión en una empresa de nueva o de reciente creación, podrán deducirse hasta un 30% de las cantidades satisfechas, por la suscripción de acciones o participaciones, siempre que cumplan los requisitos establecidos. La cantidad máxima que se podrán deducir, será de 60.000 euros anuales. Esta base, se formará teniendo en cuenta el valor de adquisición de las acciones que se han suscrito.

En cuanto a los requisitos necesarios

La empresa en donde se va a invertir, siendo esta sociedad anónima, responsabilidad limitada, anónima laboral o limitada laboral, no tendrá que estar admitida a negociación en ningún mercado organizado. Por otro lado, se debe de ejercer una actividad económica que cuenta con los medios personales y materiales para que se pueda dar el desarrollo de la misma. Por último, la cifra de los fondos propios de la entidad, no podrá tener un valor superior a los 400.000 euros.

¿Cómo conseguir la deducción?

Para poder conseguir esta deducción, es necesario obtener un certificado que sea expedido por la entidad de la cual hemos adquirido las acciones. Este certificado nos servirá para poder demostrar la tenencia de dichas acciones y, además, para verificar que hemos tenido en consideración y cumplimos todos los requisitos anteriores.

Por último, para conseguir la deducción, se tendrán que cumplir varias condiciones: Que las acciones se adquieran por parte del contribuyente en el momento de constitución de la empresa o bien a través de una ampliación de capital en sus tres primeros años, una participación directa o un directa del propio contribuyente y que no se traten de acciones de una entidad que lleve a cabo la misma actividad que antes ejercía con otra titularidad.

También te podría interesar: