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Fundir el Yo con el todo

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“Mil Vidas, quisiera vivirlas todas. Una sola es poco y yo choco entre las olas del tiempo; horas yendo a la deriva ¿porqué sólo una época, porqué sólo una perspectiva”, Nach

Uróboros, la serpiente de la mitología egipcia que se come así misma (Tomada de: http://bit.ly/1eyg4RF) – La analogía de la serpiente como el ser humano que intenta extender su vida en la eternidad.

 

Por: Hugo Andrés Arévalo González

La ambivalencia del ser uno en el todo y el todo con el uno, parece ser más profunda de lo que aparenta. ¿Cómo es que hemos llegado hasta allá?

 

Uno de esos anhelos curiosos por los que alguna vez he pasado y por los que muchas otras personas también lo habrán hecho, es eso de querer fundirse de manera espiritual con todo lo que existe: con la naturaleza, con cada persona, con cada animal, cada objeto; es como un deseo interminable de sentir que se puede vivir  todas las vidas a la vez. Quizá suceda esto porque tenemos el terrible conocimiento de que la vida no es eterna. Así lo dice el psicoanalista Jacques Lacan en uno de sus seminarios: “hacen bien en creer que van a morir, por supuesto, eso les da fuerza...si no lo creyeran así... ¿podrían soportar la vida que llevan? si no estuvieran sólidamente apoyados en la certeza de que hay un fin, ¿acaso podrían soportar esta historia? (ver video).

 

"¿Singularizarme? ¡Vamos!

Somos todos de consuno.

y en la piña que formamos.

soy nos-otros, nos-uno", Miguel de Unamuno.

 

Habría que añadirle a lo anterior, el hecho de la influencia del capitalismo salvaje en las relaciones humanas. El sociólogo Zygmunt Bauman en ‘La era del consumo’, permite ver bajo esta luz el problema: "Esta modernidad se vuelve ‘líquida’ en el transcurso de una ‘modernización’ obsesiva y compulsiva que se propulsa e intensifica a sí misma (…) El principio del elitismo cultural es la cualidad omnívora: sentirse como en casa en todo entorno cultural, sin considerar ninguno como el propio, y mucho menos el único propio” (ver documento).

Esta continua insatisfacción que se extiende al deseo de querer estar y sentirse en todo, lo centra en el mismo documento, Bauman, en la siguiente frase: “El objetivo principal de la cultura es evitar el sentimiento de satisfacción en sus ex súbditos y pupilos, hoy transformados en clientes, y en particular contrarrestar su perfecta, completa y definitiva gratificación, que no dejaría espacio para nuevos antojos y necesidades que satisfacer”.

Sin la incidencia de lo anterior en las relaciones humanas, ciertamente no habría esa premura de las personas para satisfacerse en las vidas ajenas. Como no estamos conformes con nosotros, buscamos seguridad material, pero nos llenamos de cosas y ni así suplimos la carencia; entonces al final nos damos cuenta que es emocional lo que nos falta, y pretendemos a manera de auto-engaño, llenarla con deseos espirituales o religiosos.  Ésa pareciera ser la eterna falta; la eterna búsqueda por velar la falta acentuada por este modelo de consumo a costa del daño  de nuestras familias, amistades y demás relaciones.

De la mirada académica pasamos a la poética, y Charles Baudelaire ofrece una posición  no menos válida: “Religiosa embriaguez de las grandes ciudades. Panteísmo. Yo soy Todos. Todos soy yo”. El autor de la nota donde menciona esta cita, con gran aporte, añade: “Tal es el placer de sumergirse en la masa, que también esconde un aspecto anímico, existencial: cuando nos mezclamos en una multitud nos sentimos solos, precisamente, porque experimentamos de primera mano la indiferencia –y en ocasiones el desprecio– de quienes nos rodean” (ver artículo).

 

“Yo soy la herida y el cuchillo, la bofetada y la mejilla,

yo soy los miembros y la rueda,

soy el verdugo y soy la víctima”, Heotontimorumenos, Charles Baudelaire.

 

Esta continua insatisfacción con sí mismo, y la influencia del consumo capitalista, nos empuja a la debacle. Insospechada mala suerte para quienes el hecho de vivir se ha convertido radicalmente en algo más importante que el pensar, cuando la recomendación, como en todo, es intentar mantenerse  en equilibrio.

Una de las figuras que más ha deslumbrado en el mundo actual, es el Presidente de Uruguay, José 'Pepe" Mujica. Para esta ocasión, su discurso en la ONU en el 2013, nos acerca a una nueva visión del Yo y el todo (Ver discurso): "Aclaremos: qué es el ‘todo’, ésa palabra que utilizamos: es la vida global del sistema tierra incluyendo la vida humana con todos los equilibrios frágiles que hacen posible que nos perpetuemos".

En esta compleja red de interacción, lenguaje y significados, pareciera enredarse más la problemática.  Jiddu Krishnamurti, el fallecido orador espiritual indio, expone al respecto en su obra La conciencia fragmentada: "No se trata de una idea, ni de un sentimiento, ni de una afirmación emocional; es un hecho absoluto que yo soy el mundo y el mundo es lo que soy. Debido a que hemos hecho este mundo, somos responsables por él. Todos mis pensamientos, mis actividades, mis temores, mis esperanzas, son las esperanzas y temores del mundo. No hay división entre yo y el mundo. La comunidad es lo que yo soy, la cultura es lo que yo soy y yo soy esa cultura; de modo que no hay división", p. 42.

Desde lo psicológico y psicoanalítico, la falta del ser humano es clara. Desde lo económico se ahonda esa falencia en los intereses mediante los acuerdos entre élites de distintos países del mundo, que terminan perjudicando a gran parte de sus ciudadanos a través de unas políticas ineficaces y egocéntricas. El aporte de la poesía de Baudelaire y muchos otros hasta en la literatura, corroboran las miradas de preocupación y hasta desdén por el problema y la búsqueda de esa fusión anhelada de la existencia con todo lo que existe. Desde el lenguaje y lo filosófico, las complicadas uniones de las relaciones sociales y las metáforas del discurso oral y simbólico a través de los cuales nos entendemos como civilización global y derivada en sus respectivas particularidades, amplían la visión de lo que podríamos ser y quisiéramos ser, sin llegar casi nunca a lo que somos. Tal vez por eso el reconocido escritor del Lobo Estepario, Herman Hesse, haya proyectado en su obra Siddharta, parte de su angustia por la búsqueda de la paz interna: "Mató sus sentidos y sus recuerdos, escapó de su Yo bajo mil formas distintas. Fue bestia, carroña, piedra, madera, agua; y cada vez, al despertar, se reencontraba", p. 19. Y sin embargo, Siddharta seguía con esa sensación de querer seguir encontrándose; la eterna falta.

Mientras todos los argumentos anteriores desde diversas posiciones, intentan dar cuenta de esta búsqueda; la ciencia debate y manifiesta que al atravesar una experiencia de características religiosas o místicas como  la  del deseo de unirse al todo, no hay más que una explicación biológica, según la cual, el aumento de dopamina en el organismo, es uno de los factores clave para presenciarla: “Si la espiritualidad es el resultado de la hiperactividad de las estructuras límbicas del lóbulo temporal, con sus conexiones con otras regiones cerebrales, entonces hay que admitir que es un fenómeno que en determinadas circunstancias siempre se producirá” (ver informe).

La suma de posturas académicas sean cuales sean, enriquece el debate sobre la visión de la realidad. Lo importante es no darle una importancia mayor a una sobre otra. Y para comprendernos más, quizá debiéramos escuchar más nuestros llamados internos o impulsos que pretender encontrarnos en otros o en sus visiones del mundo, sus teorías, etc. Esto de evitar encontrarnos en los otros no implica apartar la evolución histórica y cooperativa del ser humano, sin la cual no hubiéramos llegado a tal punto de desarrollo en general, sino que consiste en entender que para colaborar en sociedad, es preciso primero ayudar a nuestro ser interno a desarrollarse plenamente, a través de la colaboración del otro. Y en este proceso, encontrar la satisfacción en lo que se es y no en lo que se tiene.  

Para complementar: "Entre tanto configurar, manipular y esperar, nos olvidamos de observar y asimilar lo que Es y lo que Somos. Dejamos de Ser para proyectar" (ver).

 

 

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